En un fallo que cierra uno de los capítulos más oscuros de la historia del hip-hop, un jurado de Las Vegas declaró culpable a Duane 'Keffe D' Davis, de 63 años, por el asesinato en primer grado de Tupac Shakur, ocurrido el 7 de septiembre de 1996. La deliberación duró apenas tres horas, tras un juicio de tres semanas. La sentencia está programada para el 13 de octubre ante la jueza Carly Kierny.
Davis, exmiembro de la pandilla South Side Compton Crips, fue hallado responsable de orquestar el ataque que le costó la vida a Shakur, aunque no fue quien disparó. Según la acusación, Davis entregó una pistola Glock calibre .40 a su sobrino Orlando 'Baby Lane' Anderson, quien efectuó los disparos desde un Cadillac blanco contra el BMW en el que viajaban Shakur y el productor Suge Knight.
El crimen que conmocionó al mundo
La noche del 7 de septiembre de 1996, Tupac Shakur asistió a la pelea de Mike Tyson contra Bruce Seldon en el MGM Grand de Las Vegas. Tras el evento, una discusión en el lobby del hotel con Orlando Anderson, vinculado a los Crips, desencadenó una violenta represalia. Minutos después, en la intersección de Flamingo Road y Koval Lane, un Cadillac blanco se detuvo junto al BMW de Shakur y Anderson disparó múltiples veces. Shakur recibió cuatro impactos y falleció seis días después, el 13 de septiembre, a los 25 años.
Las confesiones que sellaron el caso
La condena se basó en gran parte en las propias declaraciones de Davis, quien admitió su participación en varias grabaciones entre 2008 y 2019, y en llamadas desde la cárcel en 2023. En una carta de proffer federal de 2008, Davis afirmó: 'That was us' (fuimos nosotros). En una llamada carcelaria, llegó a decir: 'I got blood on my money' (tengo sangre en mi dinero). Estas admisiones, junto con el testimonio de detectives retirados y la evidencia balística, fueron clave para el veredicto.
Un caso con vueltas de tuerca
El caso tuvo un largo y complejo historial. Davis cooperó con el FBI en los años 90 y dio entrevistas a la policía de Los Ángeles y a una fuerza de tarea federal en 2008 y 2009. Sin embargo, su acuerdo de inmunidad limitada se vio comprometido cuando el detective Greg Kading publicó el libro 'Murder Rap' en 2011, que incluía las grabaciones de Davis. Finalmente, fue arrestado e imputado el 29 de septiembre de 2023 en Henderson, Nevada.
La defensa, liderada por el abogado Michael Sanft, argumentó inconsistencias en las declaraciones y una supuesta conspiración policial, pero el jurado no lo consideró convincente. Sanft ya anunció que apelará el veredicto.
El caso también estuvo marcado por la rivalidad entre los sellos Death Row Records (de Suge Knight) y Bad Boy Records (de Sean 'Diddy' Combs), que se intensificó tras el asesinato de Notorious B.I.G. en marzo de 1997, un crimen que algunos vinculan con el mismo círculo de violencia.