La idea de un Planeta X que orbita en los confines helados del Sistema Solar lleva décadas fascinando tanto a astrónomos como a amantes de los misterios cósmicos. Ahora, un grupo de investigadores y entusiastas de la astronomía revive la hipótesis de que este cuerpo celeste, también conocido como Planeta Nueve, se estaría acercando a nuestra vecindad solar.
La revista de divulgación Muy Interesante se hizo eco de estas afirmaciones, que serán abordadas en el programa El Efecto Nostradamus del canal History. Según esta corriente, la influencia gravitatoria del Planeta X sobre los objetos transneptunianos sería la clave para entender su existencia, aunque hasta ahora no se ha podido obtener una imagen directa del mismo.
¿Qué es el Planeta X?
El término Planeta X fue acuñado por el astrónomo Percival Lowell a principios del siglo XX para referirse a un hipotético planeta más allá de Neptuno. Décadas más tarde, en 1930, se descubrió Plutón, que inicialmente fue considerado como el Planeta X, aunque luego se lo reclasificó como planeta enano.
En la actualidad, los científicos que defienden la existencia del Planeta Nueve sugieren que se trataría de un mundo helado, con una masa estimada de 5 a 10 veces la de la Tierra, que orbitaría el Sol a una distancia extrema, entre 400 y 800 unidades astronómicas (una unidad astronómica es la distancia media entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros).
¿Por qué se cree que se acerca al Sistema Solar?
La teoría se sustenta en las órbitas anómalas de varios objetos del Cinturón de Kuiper, una región de cuerpos helados más allá de Neptuno. Según los cálculos, la atracción gravitatoria de un gran planeta sería la explicación más plausible para esas órbitas alineadas.
Quienes sostienen la idea de que el Planeta X se está acercando, se apoyan en simulaciones computacionales y en el comportamiento de ciertos cometas de largo período. Sin embargo, la ciencia oficial aún no ha confirmado su presencia; el propio descubrimiento del Planeta Nueve, postulado por los astrónomos Konstantin Batygin y Mike Brown del Instituto de Tecnología de California (Caltech) en enero de 2016, sigue siendo una hipótesis que espera verificación directa.
“La evidencia es indirecta, pero matemáticamente convincente”, señalan los defensores de la teoría, aunque admiten que falta una observación telescópica directa.
El papel de los medios y las teorías apocalípticas
La historia del Planeta X no solo es científica, sino que también se ha mezclado con profecías apocalípticas. Desde la supuesta colisión con la Tierra hasta la alineación cósmica que pondría fin a la humanidad, el tema es recurrente en la cultura popular. El programa El Efecto Nostradamus, que explora las predicciones del visionario francés Nostradamus, analiza en su emisión cómo estas creencias se conectan con el imaginario colectivo.
El canal History ha dedicado varios episodios a desentrañar la leyenda urbana del Planeta X, contrastando las visiones más extremas con los datos de la astrofísica moderna.
¿Podríamos verlo pronto?
Los astrónomos trabajan con el Observatorio Vera Rubin, en Chile, cuyo instrumento LSST (Large Synoptic Survey Telescope) tiene entre sus objetivos detectar objetos transneptunianos. Se espera que en los próximos años haya novedades, aunque los científicos piden cautela: “todavía no hay evidencia directa”, recalcan.
Sea cual sea el destino del misterioso Planeta X, su leyenda seguirá alimentando la imaginación y la ciencia. Mientras tanto, la mirada sigue puesta en el cielo, buscando una señal que confirme que no estamos solos en el Sistema Solar.