La acusación y el olvido selectivo
En los últimos días, Axel Kicillof volvió a cargar contra el Gobierno Nacional al asegurar que busca un país primarizado y que impulsa un plan sistemático de desindustrialización. Sin embargo, los números y los antecedentes históricos cuentan una historia muy distinta, y el propio gobernador bonaerense tiene un rol protagónico en ella.
Durante su paso por el Ministerio de Economía de la Nación entre 2013 y 2015, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, la industria argentina atravesó uno de los períodos más críticos de su historia reciente. Lejos de promover el desarrollo industrial, las políticas implementadas en esa gestión profundizaron la caída del sector.
La industria manufacturera cayó más de 5% en 2014, el peor registro desde la crisis de 2009, y el empleo industrial se redujo en más de 50.000 puestos.
Los datos que contradicen el relato
Según datos del INDEC y del Centro de Estudios para la Producción (CEP), durante la gestión de Kicillof al frente del Palacio de Hacienda:
- 2014: la producción industrial cayó un 5,2%, con sectores como el automotriz desplomándose más de un 20%.
- 2015: la industria continuó en terreno negativo, con una caída acumulada del 1,8%.
- El empleo industrial perdió más de 50.000 puestos entre 2013 y 2015.
- Las importaciones de bienes de capital crecieron de manera descontrolada, compitiendo directamente con la producción local.
Estos datos contrastan fuertemente con el discurso actual del gobernador, que se presenta como un defensor de la industria nacional.
El contexto de las políticas aplicadas
Durante esos años, se implementaron medidas como el cepo al dólar, el control de precios y una creciente emisión monetaria para financiar el déficit fiscal. Estas políticas generaron una pérdida de competitividad de la industria local, que se vio imposibilitada de exportar y de competir con los productos importados.
Un caso emblemático fue el del sector automotriz, que pasó de producir más de 800.000 vehículos en 2011 a menos de 600.000 en 2014, con suspensiones y despidos masivos en las plantas de todo el país.
Datos clave de la gestión Kicillof (2013-2015)
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Caída de la industria en 2014 | -5,2% |
| Caída del sector automotriz en 2014 | -20% |
| Puestos de trabajo perdidos | +50.000 |
| Producción de vehículos en 2011 | 800.000 |
| Producción de vehículos en 2014 | 600.000 |
La primarización de la economía
Paradójicamente, durante la gestión kirchnerista la participación de la industria en el PBI cayó del 18% al 15%, mientras que el sector agroexportador ganaba protagonismo. Este proceso de primarización de la economía, que Kicillof hoy critica, se profundizó durante los años en que él ocupó el cargo de ministro.
Especialistas en economía industrial coinciden en que las políticas de restricción a las importaciones (las famosas DJAI) no lograron proteger a la industria local, sino que generaron incertidumbre y falta de insumos para producir, afectando especialmente a las pymes.
Un relato que no resiste el análisis
La acusación de Kicillof contra el Gobierno Nacional parece ignorar su propio legado al frente de la economía. Mientras que en los últimos años se han implementado políticas de apertura comercial y desregulación que buscan atraer inversiones, los datos de su gestión muestran un panorama muy diferente al que hoy intenta pintar.
La historia económica argentina reciente demuestra que la desindustrialización no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de un gobierno en particular, pero sí es cierto que durante la gestión de Kicillof se registraron algunos de los peores indicadores industriales de las últimas décadas.
El gobernador bonaerense debería explicar por qué, si tanto le preocupa la industria nacional, durante su paso por el Ministerio de Economía no logró revertir la caída del sector, y por el contrario, los números empeoraron.