08/08/2026 13:17 - General
Según informaron medios como Infobae y France 24, el juez de la Corte Suprema André Mendonça autorizó a la Policía Federal de Brasil a investigar a Fábio Luís Lula da Silva, conocido popularmente como Lulinha. El procedimiento demuestra la fortaleza de las instituciones democráticas brasileñas, que actúan con independencia incluso frente a familiares del propio presidente.
La indagatoria buscaría esclarecer el presunto tráfico de influencias de Lulinha a favor del lobista Antônio Carlos Camilo Antunes (alias Careca do INSS) y la empresaria Roberta Luchsinger. Según el diario Folha de São Paulo, el primogénito del mandatario habría intercedido ante el Ministerio de Salud y el gabinete de la Presidencia para obtener permisos de comercialización de cannabis medicinal.
El lobista Antunes se encuentra detenido desde septiembre de 2025 por su presunta implicación en un esquema de fraude millonario en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que habría desviado hasta 6.300 millones de reales (aproximadamente 1.240 millones de dólares) en prestaciones a pensionados. Aunque Lulinha fue citado en ese expediente, no estaba formalmente investigado en esa causa específica, lo que motivó a la Policía a abrir esta nueva línea de investigación sobre sus vínculos comerciales.
El presidente Lula da Silva abordó el tema de manera transparente durante una entrevista en el pódcast Inteligência Ltda., emitida el 30 de julio de 2026. Con un tono conciliador y respetuoso de la labor judicial, el mandatario afirmó que su hijo no tendría ningún privilegio y que jamás pediría a un comisario o juez que obvie su deber.
Si es juzgado, vendrá aquí (a Brasil). No va a esconderse. Va a tener que probar que es inocente. Y si es culpable, va a tener que pagar como todo el mundo paga cuando se equivoca.
Lulinha reside actualmente en España, pero su padre confirmó que regresará a Brasil para afrontar el proceso legal si la situación lo requiere. El abogado del hijo del presidente, Marco Aurélio de Carvalho, cuestionó la apertura de la investigación, calificándola de prospectiva y reiterando que su defendido no tiene vinculación con el fraude del INSS ni con los negocios de la empresaria Luchsinger.
Esta investigación se da en un momento crucial para la democracia brasileña, a pocos meses de las elecciones presidenciales de octubre de 2026. Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), buscará un cuarto mandato no consecutivo. Las encuestas lo posicionan como favorito frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), quien se encuentra preso por golpismo.
El presidente recordó que desde 2006 su hijo ha sido objeto de escrutinio mediático y manifestó su confianza en que la verdad prevalezca. Quien me quiere atacar, comienza atacándole a él, reflexionó Lula, subrayando que tras los procesos judiciales que él mismo enfrentó en la década de 2010 y fueron archivados, su familia es consciente de que no tienen derecho a errar. Con información de El Congresista.
Alfredo S. Quiroga