El 24 de agosto de 2026, el petrolero VS Promise, de bandera británica, volvió a ser protagonista de una controversia en el puerto de Ushuaia, Tierra del Fuego. Según informó el medio local Boca de Pozo, el buque cargó crudo en la terminal Río Cullen, en el norte de la provincia, y luego se dirigió a Ushuaia, donde permaneció amarrado antes de zarpar nuevamente hacia las instalaciones de TotalEnergies (monoboya en la zona norte).
Este movimiento se da en un contexto de fuerte tensión política: el puerto de Ushuaia está intervenido por el Gobierno nacional desde enero de 2026, a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). La medida fue justificada por Nación con argumentos de soberanía y control portuario, pero ahora la provincia denuncia una contradicción: mientras se interviene el puerto, se permite la operación de un buque británico, algo que la legislación provincial prohíbe expresamente.
La Ley Gaucho Rivero: un antecedente clave
La Ley Provincial N° 852, conocida como “Ley Gaucho Rivero”, sancionada en 2011, prohíbe la permanencia, amarre y abastecimiento de buques británicos en los puertos de la provincia de Tierra del Fuego. Esta norma fue creada en homenaje a Antonio “Gaucho” Rivero, un criollo que lideró una rebelión en las Islas Malvinas en 1833, y busca reafirmar la soberanía argentina sobre el archipiélago. La operación del VS Promise en aguas fueguinas, según el Gobierno provincial, viola esta ley y desconoce la voluntad popular expresada en la legislación local.
Reacciones y reclamos
El Gobierno de Tierra del Fuego calificó la operación como “inadmisible” y exigió al Ejecutivo nacional, presidido por Javier Milei, que informe los criterios que autorizaron la llegada del buque. Además, pidieron el cese de la intervención y la restitución de la administración del puerto a la provincia. Andrés Dachary, secretario de Malvinas de la provincia, adelantó que se investigará qué petrolera contrató al buque, mientras que Gastón Castillo, trabajador portuario, denunció falta de transparencia y que la intervención no notificó a la provincia sobre estas maniobras.
Un historial de tensiones
Este no es el primer episodio que genera roces entre la provincia y Nación por la presencia británica en la zona. En julio de 2026, el patrullero británico HMS Medway navegó desde las Islas Malvinas hacia Chile, atravesando aguas argentinas, lo que provocó una protesta diplomática formal del Gobierno nacional. Ahora, con el VS Promise, la controversia se traslada al ámbito portuario y petrolero, en un área estratégica para la soberanía y la economía local.
El VS Promise es un buque tanque de bandera británica, utilizado para el transporte de crudo. Su presencia en la zona norte de Tierra del Fuego, donde opera TotalEnergies, una de las principales empresas petroleras de la región, reaviva el debate sobre el control de los recursos y la aplicación de la legislación provincial.
Mientras tanto, la provincia espera una respuesta del Gobierno nacional, y no se descartan nuevas medidas de protesta o acciones legales para frenar estas operaciones. La comunidad fueguina, históricamente sensible a la cuestión Malvinas, sigue de cerca cada movimiento en sus aguas.