La misión BepiColombo, la más ambiciosa jamás enviada a Mercurio, superó este jueves 3 de septiembre de 2026 uno de sus momentos más delicados: la separación de sus dos módulos, que ahora operarán de forma independiente para estudiar el planeta desde diferentes perspectivas.
Según informó el diario francés Le Monde en su sección de Ciencias, la maniobra se desarrolló según lo previsto y los equipos de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) confirmaron que ambos módulos se encuentran en buen estado y en la trayectoria correcta.
¿Qué es BepiColombo y por qué es tan importante?
BepiColombo es una misión conjunta entre la ESA y la JAXA, lanzada en octubre de 2018 desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa. Su nombre rinde homenaje al científico italiano Giuseppe 'Bepi' Colombo, quien en los años 70 descubrió el mecanismo de resonancia orbital que permitió a la sonda Mariner 10 realizar múltiples sobrevuelos a Mercurio.
La misión está compuesta por dos módulos científicos:
- MPO (Mercury Planetary Orbiter), de la ESA, diseñado para estudiar la superficie, la composición y el campo gravitatorio del planeta.
- MIO (Mercury Magnetospheric Orbiter), de la JAXA, que se centrará en el estudio del campo magnético, la magnetosfera y la interacción con el viento solar.
Ambos módulos viajaron juntos durante casi ocho años, acoplados al módulo de transferencia MTM (Mercury Transfer Module), que los impulsó hasta las cercanías de Mercurio. La separación de este jueves marca el inicio de la fase final de la misión.
Una llegada de alto riesgo
La inserción en órbita alrededor de Mercurio está prevista para diciembre de 2026, y es considerada una de las maniobras más arriesgadas de la historia de la exploración espacial. La razón principal es la intensa gravedad del Sol, que obliga a la nave a frenar drásticamente para no ser capturada por la atracción solar.
Además, las temperaturas extremas en las cercanías de Mercurio —que pueden superar los 400 °C en la superficie— exigen que los instrumentos científicos estén protegidos por un escudo térmico especial. La separación de los módulos es un paso previo indispensable para que cada uno pueda orientar sus instrumentos de forma independiente y comenzar a recopilar datos.
¿Qué estudiará BepiColombo en Mercurio?
Mercurio es el planeta más pequeño y menos explorado del sistema solar interior. A pesar de su proximidad a la Tierra, solo dos misiones lo han visitado antes: la Mariner 10 (1974-1975) y la MESSENGER (2011-2015). BepiColombo promete dar un salto cualitativo en nuestro conocimiento del planeta, con objetivos que incluyen:
- Mapear la superficie con alta resolución y estudiar su composición química.
- Investigar el origen y la evolución del campo magnético de Mercurio, uno de los pocos planetas rocosos que lo posee.
- Analizar la exosfera y la interacción con el viento solar.
- Buscar hielo de agua en los cráteres permanentemente sombreados de los polos.
Los científicos esperan que estos datos ayuden a comprender mejor la formación de los planetas rocosos, incluida la Tierra.
Próximos pasos
Tras la separación, los dos módulos continuarán su viaje en formación, manteniendo comunicación con la Tierra a través de la red de antenas de la ESA. La inserción orbital está programada para el 5 de diciembre de 2026, según el calendario oficial de la misión. Si todo sale bien, BepiColombo se convertirá en la primera misión en orbitar Mercurio con dos naves simultáneas, lo que permitirá un estudio tridimensional y coordinado del planeta.
La comunidad científica internacional sigue con expectativa cada paso de esta misión, que ya ha superado múltiples sobrevuelos de prueba y una compleja trayectoria con asistencia gravitatoria de la Tierra, Venus y el propio Mercurio.
Fuente: Le Monde (sección Ciencias), 3 de septiembre de 2026.