Fue un partido de esos que te dejan el corazón en la boca. Zimbabue tuvo la gloria en la punta de los dedos, pero Australia, que no sabe lo que es rendirse, se llevó la victoria por un wicket en la última pelota. Un final dramático en Harare que deja la serie 3-0 y deja una enseñanza: nunca des por muerto a un equipo australiano.

El domingo 20 de septiembre en Harare fue testigo de una verdadera guerra de nervios. Australia llegó como favorita, pero Zimbabue salió a jugar el partido de sus vidas y estuvo a nada de darle un golpe sobre la mesa al gigante del cricket.

El show de Josh Inglis y el drama final

Cuando parecía que Australia se hundía tras las caídas tempranas de Travis Head y Mitch Marsh, apareció Josh Inglis. El tipo se puso la 10 y clavó 103 carreras en 102 bolas, regalándonos su segundo siglo en el formato ODI (One Day International, el formato de un día que es pura intensidad). Sin el despliegue de Inglis, los australianos hoy estarían contando los minutos para volver a casa.

Zimbabue: Corazón, garra y una lesión maldita

El equipo local no se achicó. Sikandar Raza, el capitán y alma del equipo, fue un muro con 81 carreras invictas. Lo acompañaron un Craig Ervine sólido (59 carreras) y un Innocent Kaia que estaba haciendo un partido brillante (55 carreras) hasta que el destino le jugó una mala pasada: se retiró lesionado de un isquiotibial cuando el marcador marcaba 148/3. Ese golpe anímico fue el principio del fin.

Jugador Aporte Clave Impacto
Nathan Ellis (AUS) 36 runs (bat) / 3 wickets (bowl) El héroe inesperado del final
Brad Evans (ZIM) 4 wickets por 47 carreras El mejor lanzador local
Sikandar Raza (ZIM) 81 carreras invictas El capitán que no bajó los brazos

Al final, la pareja improbable de Spencer Johnson y Nathan Ellis (el número 11 de la lista) tuvieron que pelear los últimos 27 runs. Sufrieron, temblaron, pero lograron la hazaña.

¿Qué sigue? Australia no tiene tiempo para descansar. Empacan los bolsos y se van directo a Sudáfrica, donde arrancan tres ODI en Durban este jueves. ¿Podrán mantener la racha o los sudafricanos les cortarán el vuelo?

Fuente: The Guardian