El Lobo venció 3-0 al Rojo en el Libertadores de América-Ricardo Bochini, con un doblete de Facundo Lencioni y un gol de Esteban Fernández. El equipo mendocino se consolidó como líder de la Zona A, mientras que el local sufrió una nueva caída en medio de un clima de crisis institucional y deportiva.

En una noche para el olvido en Avellaneda, Independiente cayó 3-0 ante Gimnasia y Esgrima (Mendoza) en el estadio Libertadores de América-Ricardo Bochini, por la séptima fecha del Torneo Clausura 2026. El equipo mendocino, dirigido por Darío Franco, dio un golpe de autoridad y se afianzó en la cima de la Zona A con 15 puntos, mientras que el Rojo quedó séptimo con 10 unidades y sumó una nueva preocupación en un año electoral y deportivo complicado.

El partido, disputado el domingo 30 de agosto de 2026, mostró a un Gimnasia sólido y efectivo, que aprovechó los errores del local para construir una victoria contundente. Esteban Fernández abrió la cuenta a los 41 minutos del primer tiempo, y en el complemento Facundo Lencioni selló la historia con un doblete a los 7 y 14 minutos, respectivamente.

Un Lobo que sueña en grande

Gimnasia (M) demostró por qué es el líder de la zona. Con una defensa ordenada, un mediocampo combativo y una delantera letal, el equipo de Darío Franco aprovechó cada descuido del rival. Lencioni fue la figura de la noche, con dos definiciones precisas que liquidaron el partido y desataron la furia de los hinchas locales.

El conjunto mendocino, que venía de una racha positiva, extendió su invicto y se perfila como uno de los candidatos al título. Su próximo desafío será recibir a Boca Juniors el sábado 5 de septiembre, en un duelo que promete emociones fuertes.

Independiente, en crisis

La derrota profundizó el mal momento de Independiente, que no logra encontrar el rumbo. El equipo dirigido por Jadson Viera (quien reemplazó a Gustavo Quinteros) no pudo contener al rival y mostró falencias tanto en lo físico como en lo táctico. Viera reconoció tras el partido: “El equipo no jugó bien, admitió desorden tras el 2-0, mencionó problemas físicos y de adaptación”.

La situación institucional también es delicada: el club no clasificó a copas internacionales, fue eliminado en octavos de final de la Copa Argentina y atraviesa un año electoral, con Néstor Grindetti como presidente. Los hinchas, visibles en las tribunas, expresaron su descontento con insultos y silbidos hacia la dirigencia y los jugadores, y corearon cánticos pidiendo la salida de la Comisión Directiva.

Próximos compromisos

Independiente visitará a Central Córdoba (Santiago del Estero) el domingo 6 de septiembre, en un partido que Viera calificó como “una final”. Por su parte, Gimnasia (M) recibirá a Boca en Mendoza, con la chance de estirar su ventaja en la cima.

La fecha dejó un mensaje claro: el Lobo mendocino está para cosas importantes, mientras que el Rojo deberá recomponerse rápido si no quiere quedar relegado en la lucha por el título.