El capitán suizo y referente del Sunderland soltó una bomba que sacude al fútbol europeo. Granit Xhaka admitió haber comprado un pase sanitario falso en 2022 por miedo a la vacuna. Lo que empezó como una confesión personal terminó en una pesadilla legal y deportiva: quedó afuera de la Selección y podría terminar con una multa millonaria o algo peor.

No es un problema de rendimiento en la cancha, sino un lío de papeles que lo puede dejar fuera de juego. Granit Xhaka, el volante que es el cerebro de Suiza y hoy milita en el Sunderland, confesó que en 2022 —cuando todavía vestía la camiseta del Arsenal— decidió jugar al vivo y consiguió un certificado de vacunación contra el Covid-19 falso.

¿Por qué lo hizo?

El jugador no dio vueltas: admitió sentir desconfianza, miedo e incertidumbre respecto a la vacuna en aquel momento. Un sentimiento que muchos tuvieron, pero que él decidió resolver con un documento trucho.

El problema es que en Suiza las cosas no se toman a broma. La Fiscalía de Lucerna ya lo tiene en la mira porque este caso está pegado a una investigación más grande sobre un médico que vendía estos certificados. Xhaka ya sabe que la semana que viene lo esperan para un interrogatorio que puede ser muy incómodo.

El costo de la mentira
Sanción DeportivaFuera de la Selección Suiza por 4 partidos de Nations League (se pierde los duelos ante Macedonia del Norte, Escocia y Eslovenia).
Riesgo LegalInvestigación por falsificación documental. Podría enfrentar una multa económica o, en un escenario extremo, hasta 5 años de prisión.

Desde la Federación Suiza de Fútbol, el presidente Peter Knabel confirmó que Xhaka fue quien avisó la situación el domingo pasado, y decidieron que lo mejor era que deje el equipo para "calmar las aguas". Por su parte, el Sunderland se lavó las manos: como el lío fue cuando estaba en el Arsenal, no piensan decir ni una palabra.

Dato curioso: Irónicamente, en septiembre de 2022 —justo cuando el certificado era la clave— Xhaka dio positivo por Covid y terminó quedándose afuera de los partidos de su selección.

Ahora queda ver si la justicia suiza es benevolente o si el capitán tendrá que pagar caro este "atajo" que tomó hace cuatro años. Leé la nota original en The Guardian.

¿Te parece justa la sanción de cuatro partidos o el problema debería quedar solo en el ámbito legal?

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