La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, alertó que el impacto inflacionario derivado de la escalada bélica en Medio Oriente se extenderá durante gran parte de 2027. La advertencia llega en un contexto de petróleo por encima de los 100 dólares y con el BCE ya subiendo tasas para contener la presión.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, lanzó una contundente advertencia sobre la persistencia del shock de precios global provocado por el conflicto en Medio Oriente. Según sus declaraciones, el impacto inflacionario se mantendrá hasta bien entrado el año 2027, lo que obliga a mantener una política monetaria cautelosa y restrictiva.

Esta advertencia se produce en un escenario de alta tensión geopolítica, con el petróleo Brent superando los 100 dólares por barril y el WTI en torno a los 95 dólares, tras la escalada militar entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el 20% del suministro mundial de crudo.

Contexto: BCE ya subió tasas dos veces en 2026

El BCE, bajo el liderazgo de Lagarde, ya ha implementado dos subidas de tipos de interés en 2026, la más reciente el 10 de septiembre, cuando elevó la tasa de depósito al 2,50%, la de refinanciación al 2,65% y la marginal al 2,90%. Esta decisión respondió a la aceleración de la inflación en la eurozona, que en agosto alcanzó el 3,3% interanual, impulsada por el encarecimiento de la energía (+14,3%).

Las proyecciones del BCE apuntan a una inflación del 3% en 2026, 2,5% en 2027 y 2,1% en 2028, pero la advertencia de Lagarde sugiere que estos números podrían revisarse al alza si el conflicto no se resuelve pronto.

Impacto en los mercados y en los hogares

La persistencia del shock de precios tiene efectos directos en la economía real. En Francia, por ejemplo, la Comisión de Regulación de la Energía (CRE) anunció un aumento del 6,3% en el precio de referencia del gas natural para hogares a partir del 1 de octubre de 2026. En Reino Unido, la gasolina alcanzó máximos de cuatro años (166,2 peniques por litro) y el diésel superó los 187 peniques.

El Euríbor, índice de referencia para hipotecas en Europa, se sitúa en el 3,140% al 9 de septiembre, reflejando las expectativas de tipos más altos durante más tiempo.

Reacción de los mercados

Las bolsas europeas cerraron a la baja el 9 de septiembre: el Euro Stoxx 50 cayó un 1,94%, el DAX alemán un 1,51% y el CAC 40 francés un 1,97%. Los sectores más perjudicados fueron las inmobiliarias y las utilities endeudadas, mientras que la banca y las energéticas se vieron favorecidas por el entorno de tipos altos y precios del crudo elevados.

El bono español a 10 años ronda el 3,8-3,9%, y el Treasury estadounidense a 10 años alcanzó el 4,80%, máximo en tres años, lo que refleja la aversión al riesgo global.

¿Qué significa para Argentina?

Para Argentina, la persistencia del shock de precios internacionales implica un desafío adicional en su lucha contra la inflación. El país registró en agosto una inflación mensual del 1,7%, la más baja en 14 meses, pero la suba del petróleo y la energía podría trasladarse a los precios internos en los próximos meses. El riesgo país se mantiene por debajo de los 500 puntos básicos (491 pbs), y el BCRA continúa acumulando reservas, con compras por USD 14.196 millones en lo que va de 2026.

La advertencia de Lagarde subraya la fragilidad del escenario global y la necesidad de que los países, incluida Argentina, mantengan políticas fiscales y monetarias prudentes para sortear la tormenta.