El Banco Central Europeo cierra hoy la votación para rediseñar el euro. No es solo un cambio de dibujo: buscan billetes más difíciles de falsificar y sostenibles. Aunque uses el celular para pagar, el efectivo sigue mandando en Europa y el BCE quiere que el dinero que toques sea más 'humano' y menos abstracto.

¿Qué está pasando?

Hoy, 21 de septiembre de 2026, termina la consulta donde más de 9 millones de personas eligieron qué caras y paisajes tendrán los billetes de 5 a 200 euros. El objetivo es jubilar los puentes y ventanas actuales para pasar a algo que la gente sienta más propio.

Concepto Lo que había (Hoy) Lo que viene (2030)
Diseño Puentes y puertas imaginarias Cultura (Marie Curie, Beethoven) y Naturaleza
Material Estándar actual Materiales más sostenibles
Seguridad Protección actual Elementos anti-falsificación mejorados
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En criollo: ¿Por qué cambiar el papel si todos usamos transferencias? Porque el BCE sabe que el efectivo es la red de seguridad del sistema. Hay más de 31.000 millones de billetes circulando (con un valor superior a los 1.600.000 millones de euros). Si el efectivo muere, el sistema se vuelve vulnerable; por eso lo modernizan para que siga siendo útil y seguro.
La cuenta final:

El Consejo de Gobernadores, con Christine Lagarde a la cabeza, dará la palabra final antes de fin de año. No esperes ver estos billetes en tu billetera hasta el 2030, pero el impacto real será un efectivo más difícil de piratear y más alineado con la identidad europea actual.

Fuente: Libération