30/07/2026 09:40 - Entretenimiento
El sábado 25 de julio de 2026, la reina Máxima Zorreguieta (55) protagonizó un hecho sin precedentes al inaugurar el WorldPride 2026 en el parque Vondelpark de Ámsterdam. Esta participación la convirtió en la primera integrante de una monarquía en encabezar un acto masivo del Orgullo LGTBIQ+, un gesto de enorme peso institucional que coincidió con el 25º aniversario de la legalización del matrimonio igualitario en los Países Bajos.
El evento, que se extenderá hasta el 8 de agosto y espera recibir a un millón de personas, fue presidido por la monarca junto a la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema. Los Países Bajos fueron el primer país del mundo en aprobar el matrimonio igualitario en el año 2001, consolidándose como pioneros en la defensa de los derechos de la comunidad LGTBIQ+.
Durante su intervención, la soberana argentina interrumpió sus vacaciones para enviar un poderoso mensaje de unidad: “Sosténganse los unos a los otros, apóyense mutuamente y disfruten. Poder ser uno mismo, amar a quien quieras, ¿no es eso lo normal?”. La Casa Real neerlandesa celebró la jornada indicando que “Ámsterdam se tiñe con todos los colores del arco iris”.
Como una de las máximas impulsoras de la moda circular, Máxima eligió un outfit elegante y sostenible. Lució un vestido midi semitransparente de manga larga, cuello redondo y mangas abullonadas con un estampado en tonos champagne y rosa, de la firma belga Natan Couture, su marca de cabecera.
La pieza central fue un tocado dorado de la firma neerlandesa Berry Rutjes, cubierto de hojas de laurel que aportaron un efecto tridimensional.
La reina demostró su compromiso con la moda circular al reutilizar este estilismo. Ya había lucido el mismo vestido y tocado el 18 de junio de 2019 en el Royal Ascot en Gran Bretaña, y el 6 de julio de 2021 durante una visita de Estado a Alemania, donde se reunió con la entonces canciller Angela Merkel.
La histórica aparición de la reina generó un debate en la plataforma X (anteriormente Twitter). Mientras algunos usuarios criticaron la actuación por considerarla una ruptura de la neutralidad política que debe mantener una Casa Real, otros defendieron su postura argumentando que no se trata de ideología, sino de derechos humanos.
Alfredo S. Quiroga