En un movimiento estratégico para rescatar la rentabilidad de la casa italiana, Demna presentó una colección disruptiva en la Milan Fashion Week. Entre aristócratas rebeldes y un glamour nocturno que recuerda a los 90, Gucci busca recuperar su trono tras una crisis financiera histórica. Te contamos todos los detalles del desfile que paralizó a la industria.

La Milan Fashion Week fue testigo del renacimiento de una leyenda. El 25 de septiembre, Demna, quien tomó las riendas de la marca en julio del año pasado, desplegó una visión audaz: el "Lujo que quiere ser visto". El desfile no fue solo una pasarela, sino una experiencia inmersiva en un centro de convenciones transformado en boutique, donde la moda se fusionó con el retail.

El evento contó con una fila A envidiable: desde la irreverente Cardi B y el sofisticado Edward Norton, hasta la icónica Bianca Jagger y el joven Romeo Beckham. La gran estrella de la pista fue, sin duda, la modelo Alex Consani.

⏳ Antecedentes: El abismo financiero

Llegamos a este punto tras una caída drástica en los ingresos de Gucci. Bajo la dirección anterior de Sabato de Sarno, la facturación de la marca casi se redujo a la mitad en solo tres años. Esta crisis obligó al grupo Kering y a su CEO, Luca de Meo, a buscar un cambio de timón radical para devolverle la relevancia y la rentabilidad a la casa italiana.

El Concepto: Entre el Esnobismo y la Rebeldía

Demna basó su propuesta en tres arquetipos claros: el aristócrata rebelde, el esnob y el excéntrico. La colección es un puente temporal que conecta los orígenes de Guccio Gucci en el hotel Savoy de Londres (1890) con el glamour nocturno y provocativo de la era de Tom Ford en los 90.

♂️ Moda Masculina Sastrería oversize, mocasines, zapatillas con borlas, jeans de tiro bajo, cinturones de triple bocado y hoodies.
♀️ Moda Femenina Tops de rugby, trajes de falda, botas de montar con tacón puntiagudo, jodhpurs blancos y abrigos peludos inspirados en las "Sloane Rangers".
🔮 Pronóstico: ¿Volverá el imperio?

Tras este despliegue, sería probable que las ventas experimenten un repunte inmediato gracias al factor "hype" de Demna. Podría darse que la marca recupere su posicionamiento en el segmento de ultra-lujo, aunque quizás surjan críticas sobre la excesiva tendencia al maximalismo. Sería posible que esta colección marque el inicio de una nueva era de dominancia global para Kering.