07/08/2026 02:15 - General
En una nueva y preocupante escalada de las hostilidades, Estados Unidos llevó a cabo una nueva serie de bombardeos contra Irán durante la madrugada del 14 de julio de 2026. Esta ofensiva marca la tercera noche consecutiva de operaciones militares en la región.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los ataques se iniciaron a las 22:45 CET del lunes, tras una orden directa del presidente estadounidense, Donald Trump. Aunque el mandatario afirmó que un acuerdo diplomático con Teherán aún era posible, las operaciones militares continuaron con el objetivo declarado de imponer "un alto costo" al gobierno iraní.
La tensión no solo se vive en el aire. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos (EAU) informó que un ataque atribuido a Irán golpeó dos buques petroleros que transitaban por la ruta marítima sur del estrecho de Ormuz.
Los petroleros Mombasa y Al Bahiyah fueron blanco de dos misiles de crucero mientras navegaban por aguas jurisdiccionales de Omán. El ataque provocó incendios a bordo que luego fueron controlados, pero dejó un trágico saldo: un tripulante indio fallecido y ocho heridos (seis de nacionalidad india y dos ucraniana).
Para entender la magnitud de esta crisis, es clave comprender la importancia del estrecho de Ormuz. Se trata de un estrecho de mar situado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, y es la ruta marítima más crítica para el comercio energético mundial. A través de este paso navega aproximadamente el 20% del petróleo mundial, conectando a los grandes productores del Golfo con los mercados internacionales. Cualquier interrupción en esta vía navegable es sinónimo de aumentos significativos en los precios del crudo a nivel global.
La nueva ofensiva estadounidense se produce en un contexto de máxima tensión. La semana pasada, Trump declaró el fin del alto el fuego con Teherán, anunciando además el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán y asegurando que Washington asumirá el rol de "guardián del estrecho de Ormuz".
Irán ha respondido con ataques propios, incluyendo acciones contra estados del Golfo y la confirmación de ataques contra bases de EE.UU. en Jordania y Kuwait, según informaron medios como Infobae. Teherán advirtió que el estrecho permanecería cerrado hasta que cese lo que calificó como "agresión", alimentando los temores de una reanudación a gran escala de la guerra en Medio Oriente.
A pesar de la intensificación de los enfrentamientos, existe un rayo de esperanza diplomática. Según informó DW el 13 de julio de 2026, Irán indicó que continúa las gestiones diplomáticas con los mediadores Qatar, Pakistán y Omán. Estos esfuerzos buscan desesperadamente evitar una escalada mayor del conflicto con Estados Unidos y encontrar una salida pacífica a la crisis.
La tensión bélica en el estrecho de Ormuz ha impactado de inmediato en los mercados de materias primas. El 14 de julio de 2026, el petróleo Brent registró una subida del 2,5%, alcanzando los USD 85,37 por barril. A esto se suma la decisión de Trump de imponer un peaje del 20% en el Estrecho de Ormuz, lo que ha generado aún más incertidumbre en los mercados energéticos internacionales.
Los efectos también se sintieron en el sector agrícola. Según informaron Clarín, Ámbito y Rosario3 el 13 de julio de 2026, la soja en Chicago alcanzó US$439,73 por tonelada (con una subida semanal del 5%), mientras que el aceite de soja llegó a US$1.610 por tonelada, impulsados en parte por la inestabilidad geopolítica.
Fuentes: Deutsche Welle (14/07/2026), Infobae, Clarín, Ámbito.
Alfredo S. Quiroga