28/07/2026 09:36 - Internacionales
La nación asiática, situada en el Cinturón de Fuego del Pacífico, sufrió un fuerte sismo con récord de intensidad en la escala local, dejando un panorama de daños materiales pero con una pronta respuesta gubernamental.
El epicentro se ubicó bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. La intensidad alcanzó el nivel máximo (7) en la escala sísmica japonesa en zonas como Uki y Hikawa, una escala que mide la agitación superficial y el potencial destructivo.
Según informaron agencias internacionales, un hospital local reportó al menos 50 heridos, incluyendo una decena proveniente de un asilo de ancianos. Las imágenes difundidas por la cadena pública NHK mostraron el derrumbe de edificios, incendios activos y grandes grietas en autopistas elevadas. Un centro comercial, el Aeon Mall, sufrió una explosión y un colapso parcial, dejando a varias personas atrapadas en su interior.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió inicialmente una alerta de tsunami para las prefecturas de Kumamoto, Nagasaki, Kagoshima, Fukuoka, Saga, Oita y Miyazaki, previendo olas de hasta 1 metro. La alerta fue posteriormente levantada, brindando algo de alivio a la población.
Las consecuencias inmediatas incluyeron:
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se dirigió a la nación desde Tokio: 'Todavía estamos evaluando el alcance de las lesiones y los daños materiales'. El portavoz gubernamental, Minoru Kihara, indicó que se están utilizando helicópteros de la Policía, bomberos y el Ejército para analizar la situación desde el aire. Se advirtió a la población sobre el riesgo de réplicas y deslizamientos de tierra durante una semana.
Japón se encuentra en el 'Cinturón de Fuego', una zona de volcanes y fosas oceánicas que rodea el Pacífico. El país concentra el 20% de los terremotos de magnitud 6,0 o superior del mundo. Hace una década, un terremoto en Kumamoto causó 275 muertos y miles de heridos. La infraestructura japonesa, diseñada para resistir estos fenómenos, y la rápida respuesta oficial son clave para mitigar tragedias mayores.
Alfredo S. Quiroga