30/07/2026 04:47 - Internacionales
Según una encuesta reciente, un cuarto de los jóvenes africanos cree que los recortes a la ayuda internacional por parte de Estados Unidos podrían tener un impacto positivo. La juventud argumenta que la pérdida de fondos extranjeros obligará a sus líderes a confrontar y resolver los desafíos internos, reduciendo así la dependencia histórica y fomentando un futuro más autónomo.
Los datos provienen de la African Youth Survey, que entrevistó a casi 5.000 jóvenes de entre 18 y 24 años en 16 de los 54 países reconocidos del continente. La encuesta fue encargada por la fundación familiar sudafricana de Ivor Ichikowitz.
En países como Ghana y Nigeria, casi la mitad de los jóvenes encuestados se mostraron optimistas, con un 41% y un 40% respectivamente. Liberia no se queda atrás, con un 37% de juventud optimista. Además, un 11% se mostró incierto sobre el impacto de estos recortes, reflejando un panorama de reflexión y esperanza.
A pesar del optimismo, el 46% de los jóvenes africanos cree que el cierre de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) tendrá un impacto dañino en sus países, afectando especialmente la atención médica y la prevención de enfermedades. La ansiedad es mayor en Mozambique (76%), seguido por Kenia (63%) y Ruanda (63%).
La administración de Donald Trump anunció a principios de 2025 la eliminación de más del 90% de los contratos extranjeros de la USAID, recortando 60.000 millones de dólares en asistencia global. Históricamente, la ayuda exterior de EE.UU. jugaba un papel crucial en la lucha contra la pobreza, el hambre y la desigualdad. Otros países también han reducido sus presupuestos de ayuda, como el Reino Unido, que recortará su ayuda al 0.3% del Ingreso Nacional Bruto en 2027, muy por debajo del objetivo del 0.7% de la ONU.
África tiene la población más joven del mundo; el 70% del África subsahariana tiene menos de 30 años, con una edad media de 19 años y medio. Para 2030, albergará a más del 40% de la juventud mundial, una fuerza impulsora sin precedentes. Degan Ali, directora ejecutiva de Adeso, señaló que aunque los recortes se realizaron de manera irresponsable, muchos jóvenes sienten que la ayuda era humillante y creen firmemente que pueden valerse por sí mismos.
Un ejemplo de este cambio de paradigma es la creciente popularidad de Ibrahim Traoré, líder militar de Burkina Faso, quien se presenta como una figura panafricanista que guía a su nación fuera del imperialismo occidental. Los jóvenes ven en él un modelo a seguir, motivando reclamos para que los líderes locales asuman la responsabilidad de sus comunidades y aprovechen los recursos propios del continente.
Para más detalles, consulte la nota original de The Guardian.
Alfredo S. Quiroga