El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) confirmó un ataque cinético letal contra una embarcación de perfil bajo en rutas de narcotráfico del Pacífico Oriental, dejando dos personas muertas. La acción, ocurrida el 23 de agosto de 2026, se suma a una campaña que ya registra 223 fallecidos y genera fuertes críticas por posibles ejecuciones extrajudiciales.

El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) llevó a cabo un nuevo ataque letal contra una embarcación de perfil bajo en las rutas establecidas de narcotráfico del Pacífico Oriental, según informó el medio británico The Guardian. El incidente, ocurrido el 23 de agosto de 2026, dejó un saldo de dos personas fallecidas, quienes fueron acusadas de narcotráfico por las autoridades estadounidenses.

El general Francis L. Donovan, comandante de SOUTHCOM, justificó la acción como parte de una estrategia para imponer una fricción sistémica total contra los narcoterroristas y proteger el territorio estadounidense. Sin embargo, la falta de pruebas sobre el cargamento ilícito y el alto número de víctimas han generado una ola de críticas internacionales.

Una campaña letal en números

Desde el inicio de la campaña, a principios de septiembre de 2025, se han registrado 67 ataques que han dejado 223 personas muertas. Las embarcaciones destruidas incluyen 64 lanchas rápidas, 3 barcos de perfil bajo y 1 semisumergible. En total, solo 28 sobrevivientes han sido reportados, de los cuales únicamente 3 fueron rescatados: uno en marzo, transferido a Costa Rica, y dos heridos que fueron repatriados a Ecuador y Colombia.

El primer ataque, en septiembre de 2025, dejó dos sobrevivientes que posteriormente murieron en un segundo ataque de seguimiento, justificado por SOUTHCOM como defensa propia para asegurar la destrucción del barco. Esta práctica ha sido condenada por la ONU y organizaciones humanitarias como ejecuciones extrajudiciales.

Falta de evidencia y críticas

SOUTHCOM no ha proporcionado pruebas concretas de que las embarcaciones atacadas transportaran drogas. Un informe de la DEA de 2020 indicó que el 74% de la cocaína que llega a EE. UU. lo hace vía el Pacífico, mientras que solo el 8% utiliza lanchas rápidas del Caribe, lo que pone en duda la efectividad de la campaña en el Pacífico Oriental.

Una investigación del inspector general del Pentágono, publicada en mayo, se centró en el marco de selección de objetivos (Ciclo Conjunto de Selección de Objetivos), pero no abordó la legalidad de los ataques. Por su parte, la investigación CLIP de 2026 identificó a 13 víctimas no identificadas, varias de ellas pescadores sin vínculos con el narcotráfico. Comunidades enteras han dejado de pescar por miedo a los bombardeos, lo que ha afectado gravemente sus medios de vida.

Expansión terrestre y contexto del fentanilo

La campaña se ha expandido a operaciones terrestres mediante acuerdos con Colombia, Guatemala y Honduras, aunque Guatemala negó su participación. Ecuador lanzó misiones similares en marzo. Sin embargo, expertos señalan que el fentanilo, responsable de la mayoría de las sobredosis en EE. UU., se trafica principalmente por tierra desde México, no por mar, lo que cuestiona la efectividad de esta estrategia.

SOUTHCOM publicó un video en blanco y negro pixelado en su cuenta de X mostrando el ataque, pero sin imágenes claras que respalden sus afirmaciones. La comunidad internacional sigue exigiendo transparencia y rendición de cuentas sobre estas operaciones.