Una tarde de terror en el corazón del cañón
Lo que parecía una jornada tranquila de senderismo se convirtió en una pesadilla el sábado 29 de agosto de 2026, cuando una inundación repentina arrasó el Bright Angel Canyon, dentro del Parque Nacional del Gran Cañón, en Arizona. Según informó el The Guardian, el agua descendió con tal fuerza que destruyó casi todos los puentes peatonales sobre el arroyo Bright Angel Creek y dejó un saldo preliminar de 1 hombre de 46 años fallecido y aproximadamente 15 personas desaparecidas.
El cuerpo del hombre fue recuperado el domingo 30 de agosto por la noche cerca de Crystal Rapids, a lo largo del río Colorado, según confirmaron las autoridades del parque. Hasta la mañana del domingo, más de 60 personas habían sido evacuadas por el personal del parque y el Departamento de Seguridad Pública de Arizona.
¿Qué causó la inundación?
El meteorólogo Justin Johndrow, del Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff, explicó que la zona recibió entre 0.5 y 1 pulgada de lluvia (1-2.5 cm) en unos 30 minutos. En un terreno tan escarpado y rocoso, el agua escurrió casi de inmediato, convirtiendo el arroyo en un torrente imparable. El Bright Angel Creek desciende unos 6,000 pies (1,800 metros) desde el North Rim hasta el río Colorado, lo que multiplica la velocidad y la fuerza destructiva del agua.
Cierres y daños
Las autoridades cerraron temporalmente Phantom Ranch, Bright Angel Campground, la Phantom Ranch Canteen y las cabañas, así como todo el North Kaibab Trail (desde North Kaibab Trailhead hasta Phantom Ranch). Además, el río Colorado permanece cerrado al tráfico fluvial debido a la gran cantidad de escombros y estructuras metálicas que arrastró la corriente.
Búsqueda y pronóstico
Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj para localizar a los desaparecidos. El parque solicita a cualquier persona que haya estado en el cañón interior a lo largo del corredor de Bright Angel Creek el sábado, o que tuviera reservas de campamento en la zona afectada, que se comunique con las autoridades para ayudar en la localización.
El pronóstico para la zona indica posibilidad de más lluvias y tormentas eléctricas hasta el lunes 31 de agosto, lo que podría complicar las tareas de búsqueda y aumentar el riesgo de nuevas inundaciones.