La respuesta británica: 'inquebrantable'
El viernes 4 de septiembre de 2026, el gobierno del Reino Unido respondió con firmeza a las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien en un discurso televisado el jueves afirmó que los 'vientos de cambio' favorecen el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. La respuesta no se hizo esperar y llegó desde los más altos niveles del gabinete británico.
El secretario de Relaciones Exteriores, Ed Miliband, declaró en su cuenta de X que la posición del Reino Unido es 'inquebrantable': las islas son británicas y lo seguirán siendo por la autodeterminación de los isleños, un derecho 'primordial' basado en el derecho internacional. Miliband subrayó que el Reino Unido respeta y defiende el derecho de los habitantes de las Malvinas a decidir su propio futuro.
Por su parte, el secretario de Defensa, Wes Streeting, también se expresó en X, señalando que el comunicado de Milei refleja más la política interna argentina que la realidad de las islas. Streeting enfatizó que las Malvinas son británicas porque los isleños eligen serlo, y que el compromiso del Reino Unido es 'absoluto e inquebrantable'.
La secretaria de Educación, Lucy Powell, se sumó a las declaraciones, insistiendo en que las islas son británicas y que se defenderá el derecho de los isleños a determinar su futuro.
El factor Trump y el petróleo
El contexto de esta nueva disputa diplomática incluye un factor inesperado: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó el apoyo estadounidense al control británico de las islas. El lunes, Trump dijo que 'siempre revisa cada posición', y el jueves, en una entrevista con GB News, criticó al Reino Unido por no haberle ayudado en un ataque inicial contra Irán, sugiriendo que el país 'no es el mismo que hace 20 o 25 años'.
Milei destacó estos comentarios, afirmando que Estados Unidos está reevaluando su posición histórica sobre las Malvinas y que Argentina es un 'socio confiable' alineado con los valores occidentales. Además, el presidente argentino advirtió que las empresas que desarrollen petróleo 'a espaldas del gobierno argentino' serán excluidas de hacer negocios en Argentina.
Esta advertencia tuvo un impacto inmediato en los mercados: las acciones de Rockhopper, la empresa británica que desarrolla el yacimiento petrolífero Sea Lion, cayeron un 7% en las primeras operaciones del viernes.
Antecedentes históricos
La disputa por las Islas Malvinas tiene una larga historia. En 1982, el Reino Unido y Argentina libraron una guerra por el control de las islas, que terminó con la victoria británica. Desde entonces, el Reino Unido ha mantenido su control de facto, mientras que Argentina ha reclamado la soberanía de manera constante.
Estados Unidos, por su parte, ha mantenido tradicionalmente una posición neutral en cuanto a la soberanía, aunque reconoce el control de facto británico. El desarrollo del yacimiento petrolífero Sea Lion, ubicado a 140 millas al norte de las islas, ha añadido un nuevo interés económico a la disputa, con la participación de Rockhopper (británica) y Navitas (israelí).
Datos clave
- Fecha: 4 de septiembre de 2026
- Fuente: The Guardian
- Ministros británicos que respondieron: Ed Miliband (Exteriores), Wes Streeting (Defensa), Lucy Powell (Educación)
- Caída de acciones de Rockhopper: 7%
- Yacimiento Sea Lion: a 140 millas al norte de las islas
La situación sigue en desarrollo, y se espera que las tensiones diplomáticas continúen en los próximos días. Mientras tanto, el Reino Unido reafirma su compromiso con la autodeterminación de los isleños, y Argentina insiste en su reclamo de soberanía, en un contexto geopolítico cada vez más complejo.