28/07/2026 16:34 - Judiciales
El caso de la pequeña Isabella Aguirre (2), fallecida el 21 de julio de 2026 en Villa Gesell, continúa avanzando en la Justicia. Este martes 28 de julio, Lucía Sosa (44) se negó a declarar en la indagatoria ante el fiscal Juan Pablo Calderón, siguiendo la recomendación de su defensa.
Actualmente, la mujer está imputada por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo, que tiene una pena máxima de 20 años. Sin embargo, según informaron TN e Infobae, la fiscalía evalúa modificar la calificación legal a homicidio agravado por el vínculo, un delito que contempla pena de prisión perpetua.
El informe de autopsia fue clave para orientar la investigación. Aunque Sosa había asegurado que la nena se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera, el estudio forense determinó que la muerte fue consecuencia de una asfixia obstructiva. Esto provocó una severa hipoxemia (falta de oxígeno en sangre) que derivó en un paro cardiorrespiratorio. El equipo médico intentó reanimarla durante 40 minutos sin éxito.
José Daniel Aguirre (53), pareja de Sosa y padre de Isabella, defendió a la mujer en declaraciones a La Nación. El hombre sostuvo que la tragedia fue un accidente y que nunca presenció hechos de maltrato. Afirmó que encontró a la nena inconsciente al regresar del trabajo y que desconocía los antecedentes de su pareja.
En contraste, Lucas Ruiz (17), hijo de Sosa de una relación anterior, denunció a su madre y pidió que esté presa o en un psiquiátrico. El adolescente, que será citado a declarar el 29 de julio, relató situaciones de maltrato y aseguró que sabía que si la mujer no quedaba interna iba a volver a pasar.
El caso reavivó un expediente que conmocionó a la costa atlántica en 2018, cuando Sosa fue absuelta en un juicio por la muerte de dos de sus hijas anteriores: Candela (6 meses) en 2013 y Yazmín (11 meses) en 2016. En aquel entonces, las muertes se atribuyeron a complicaciones respiratorias.
Años después de la absolución, Sosa habría sido diagnosticada con indicios del Síndrome de Munchausen, un trastorno psiquiátrico en el que una persona finge o provoca enfermedades en alguien a su cuidado para llamar la atención. La fiscalía ahora aguarda los resultados de estudios toxicológicos, histopatológicos y psiquiátricos para determinar la imputabilidad de Sosa y el rumbo definitivo de la causa.
El hijo de 4 años que Sosa tenía con Aguirre fue puesto bajo custodia de organismos de protección de menores, y el padre manifestó su intención de recuperar su cuidado. La Justicia continúa trabajando para esclarecer los hechos y garantizar la seguridad de los menores involucrados.
Alfredo S. Quiroga