Un crimen que estremeció a Australia
El jueves 3 de septiembre de 2026, la sala del Tribunal Supremo en Orange, Nueva Gales del Sur, fue escenario de una de las audiencias más desgarradoras del año. Daniel Billings, de 31 años, perforador de minería en entrenamiento, escuchó las declaraciones de impacto de la familia de Molly Ticehurst, de 28 años, la joven a la que asesinó en abril de 2024 en su hogar en Forbes, NSW.
Billings, que ya se había declarado culpable del asesinato, permaneció con la cabeza gacha mientras los padres de Molly relataban el dolor de perder a su hija. Vestido con traje negro y zapatillas, el acusado no mostró reacción visible ante las palabras de los familiares.
El ataque: menos de un minuto de terror
Según los detalles presentados en la corte, Billings rompió la ventana del dormitorio de Ticehurst y la apuñaló 15 veces con un cuchillo de caza en menos de un minuto. El ataque fue tan brutal que dejó a la comunidad de Forbes en estado de shock.
En un video grabado tras el asesinato, Billings dice "No puedo creer que haya hecho eso" mientras conduce por calles oscuras de Forbes. Otros videos lo muestran llorando, fumando, escupiendo y maldiciendo. Horas antes del crimen, el 21 de abril de 2024, Billings miró a la cámara y dijo: "Molly Jean Ticehurst, lo lograste, conseguiste lo que querías de todo esto".
Antecedentes de violencia y fallas del sistema
El caso expuso graves fallas en el sistema judicial. Billings había amenazado repetidamente con irrumpir en la casa de Ticehurst y matarla. Dos semanas antes de morir, ella denunció a la policía; Billings fue acusado de agresión sexual y violencia doméstica. La policía se opuso a la fianza, pero un registrador de un tribunal local le concedió libertad condicional tras una noche bajo custodia.
Tras salir en libertad, Billings desarrolló una obsesión por limpiar su nombre, afirmando ser acusado injustamente. En una grabación dijo: "No pedí esta guerra... No aceptaré un castigo por algo que no hice. Si me van a castigar de todos modos, voy a enloquecer".
Declaraciones de impacto familiar
El padre de Molly, Tony Ticehurst, fue el más contundente. Con la voz quebrada, le dijo a Billings: "Cuando ella murió, parte de mí murió con ella". Luego, mirándolo fijamente, agregó: "Espero que cada noche los gritos de Molly te mantengan despierto".
Tony también mencionó que la "Ley de Molly", los cambios en las leyes de fianza en NSW impulsados por el caso, le trae consuelo: "Estaré orgulloso para siempre de ser su papá".
La madre, Kate Ticehurst, expresó: "Molly era mi única hija y mi mejor amiga. Estoy desconsolada de que mi niña ya no esté conmigo".
Un caso que cambió leyes
El asesinato de Molly Ticehurst se convirtió en un punto de inflexión para el movimiento nacional contra la violencia doméstica y de género. La "Ley de Molly" endureció las leyes de fianza para acusados de violencia doméstica en Nueva Gales del Sur, un cambio que fue celebrado por activistas y familiares de víctimas.
Alrededor de 50 familiares y amigos de Molly asistieron a la corte, algunos con camisetas que decían "Su nombre era Molly". Se escucharon jadeos en la sala cuando se reprodujo el video de Billings conduciendo tras el crimen.
Próximos pasos legales
La jueza Natalie Adams indicó que dictará sentencia a finales de septiembre. Los cargos de agresión sexual fueron retirados tras la declaración de culpabilidad de Billings en noviembre de 2025. Cargos de daños a la propiedad, crueldad animal y violación de la orden de violencia doméstica se considerarán en la sentencia.
La comunidad de Forbes y todo el país esperan que la justicia honre la memoria de Molly y envíe un mensaje claro contra la violencia de género.