La sucesión de declaraciones del presidente Javier Milei contra su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante su raid mediático del fin de semana, colmaron la paciencia del gobierno brasileño, que decidió tomar una medida histórica.
Una sanción diplomática sin precedentes recientes
El 4 de agosto de 2026, la Cancillería brasileña, a través de Itamaraty, citó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para entregarle una protesta formal. La decisión central de la reunión fue que Brasil rebajará, por primera vez en décadas, su vínculo con Argentina al nivel de encargado de negocios. Como consecuencia, se pospone sin fecha el regreso del embajador Julio Bitelli a Buenos Aires.
Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacia el Presidente hacen inevitable esta decisión.
Aunque la representación se acotará a la faz comercial, el gesto representa un enfriamiento severo en las relaciones bilaterales dentro del Mercosur. Hasta el momento, se desconoce si Argentina actuará en consecuencia y también ordenará el regreso de su embajador en Brasilia.
El detonante: declaraciones de Milei
El enojo de Lula se potenció tras las últimas apariciones mediáticas de Milei en LN+, Radio Mitre y el stream La Casa. Allí, el mandatario argentino reiteró que considera a Lula un “ladrón” y “presidiario”, argumentando que la condena contra el brasileño fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de su país. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, se justificó Milei.
Apoyo a la oposición brasileña
Milei también generó fricción al participar el 25 de julio de 2026 en la convención del Partido Liberal que erigió a Flavio Bolsonaro como candidato a presidente. El presidente argentino mencionó que espera que “Brasil también se pinte de azul” de cara a los comicios presidenciales de octubre, y se quejó de que Lula no lo felicitó tras su triunfo en 2023.
Postura argentina y futuro de la relación
A pesar de la magnitud de la medida tomada por Brasilia, desde el Gobierno argentino aseguran que no habrá un pedido de disculpas oficial por los dichos de Milei. Fuentes oficiales consultadas por medios locales confirmaron que “pedido de disculpas no va a haber”. La expectativa ahora radica en que, más allá del distanciamiento político, los canales comerciales y diplomáticos de bajo nivel puedan sostener el intercambio entre ambos países, socios fundamentales del Mercosur.