28/07/2026 19:23 - Tecnologia
El explorador robótico de la NASA, Curiosity, sigue haciendo historia en el planeta rojo. Tras casi 14 años de misión, ha recorrido más de 32 kilómetros y ha compartido una nueva imagen que muestra el inevitable desgaste de sus ruedas, una prueba de su arduo trabajo y resistencia.
Desde su histórico aterrizaje el 6 de agosto de 2012 en el cráter Gale, Curiosity ha sido un pionero. Su objetivo principal ha sido buscar indicios de vida antigua y estudiar la geología marciana. Gracias a su trabajo, se determinó que el cráter Gale albergó un sistema de lagos y arroyos potencialmente habitables durante millones de años.
El rover, que pesa más de una tonelada y tiene el tamaño de un pequeño automóvil, ha enfrentado terrenos rocosos y pendientes pronunciadas, especialmente en su ascenso al monte Sharp, una montaña que se eleva 5,5 kilómetros desde el centro del cráter.
Una reciente fotografía selfie tomada por la Agencia Espacial de EE.UU. permite observar de cerca los daños acumulados: cortes y grietas en sus ruedas de aluminio. Sin embargo, la NASA y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) son completamente optimistas.
Jim Erickson, jefe de proyecto de Curiosity, explicó que el desgaste es parte del ciclo de vida esperado y no cambia los planes científicos. Por su parte, Andrew Good, portavoz del JPL, aseguró que se espera que la odometría restante sea suficiente para apoyar a Curiosity durante el resto de la misión.
El desgaste no fue una sorpresa para los ingenieros. Ya en 2017 y 2018, se implementaron rutas alternativas y un software de control de tracción que ajusta la velocidad según el terreno. Esta valiosa experiencia sirvió para mejorar el diseño del rover Perseverance, que aterrizó en el cráter Jezero en febrero de 2021, equipado con ruedas de mayor diámetro y el doble de bandas de rodadura curvadas.
Mientras tanto, los equipos en la Tierra han ajustado sus inspecciones fotográficas de las ruedas, pasando de cada 500 metros a cada 1000 metros, una muestra de la confianza en el comportamiento estructural del vehículo tras más de 32 kilómetros de travesía.
Cada metro que recorre Curiosity acerca a la humanidad al sueño de caminar algún día sobre la superficie marciana. La NASA confirma que el rover seguirá rodando por mucho tiempo, demostrando que la adaptación constante puede prolongar la vida útil de los dispositivos en ambientes extremos.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga