En septiembre de 2026, España alcanzó una inflación interanual del 4,9%, su nivel más alto desde febrero de 2023. Este repunte está directamente ligado al encarecimiento de los carburantes debido al conflicto en Irán, superando el efecto de las rebajas fiscales y prolongando una tendencia alcista que ya lleva siete meses por encima del 3%. La inflación subyacente también se incrementó, situándose en el 3,1%, lo que indica que el aumento de precios se está extendiendo más allá del ámbito energético y alimentario.

Overview Key Figures

Tasa Interanual 4,9 %
Tasa Subyacente 3,1 %
Meses 7 meses
Fecha Septiembre 2026
Context and Background

El dato corresponde al Informe de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). España lleva siete meses consecutivos con una inflación superior al 3 %. A pesar de la introducción de rebajas fiscales en los carburantes desde abril de 2026, el impacto ha sido anulado por la fuerte alza de precios del petróleo derivada del conflicto en Irán.

Entre marzo y agosto de 2026, el INE señaló una caída del 0,6 % en los alimentos, lo que sugiere que el núcleo inflacionario procede principalmente del sector energético.

Según el Ministerio de Economía, el aumento del 4,9 % se ve reforzado por una comparación desfavorable con septiembre de 2025, cuando los precios de los carburantes habían experimentado descensos significativos. No obstante, la tendencia actual se mantiene ascendente.

Measures in Process

El Consejo de Ministros se reunió el martes 29 de septiembre para aprobar un nuevo paquete de políticas enfocado en el tope al gas y la bombona de butano, con la intención de mitigar el impacto directo sobre los hogares.

El objetivo es frenar la escalada de precios de los combustibles y evitar que la inflación subyacente continúe su ascenso. Las decisiones adoptadas se espera que tengan efecto a partir del último trimestre de 2026.

Scenarios & Projections
  • Si el conflicto iraní persiste, la inflación podría mantenerse en niveles elevados durante los próximos meses.
  • La retirada progresiva de las rebajas fiscales en combustibles probablemente incrementará la presión sobre los precios finales.
  • El nuevo tope al gas podría estabilizar el IPC hacia finales de año, siempre que la capacidad fiscal del Estado lo permita.
  • Un continuo aumento de la inflación subyacente podría forzar una revisión de las taux de interés por parte del Banco Central Europeo.