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06/01/2026 17:18 • ECONOMIA • ECONOMIA
En la madrugada del 6 de enero de 2026 se confirmó la salida del ministro de Economía provincial, Francisco?Devita, quien había anunciado su dimisión el 31 de diciembre, pero que sólo se hizo pública esta semana. Junto a él renunciaron el secretario de Finanzas, Eduardo?Almirón?Denis, y la directora de Hacienda, María de los Ángeles?Vázquez. La vacante de jefe de Economía será ocupada por el contador Alejandro?Barrozo, designado por el gobernador.
Las renuncias se producen en medio de una "situación financiera delicada" que, según fuentes locales, obliga a la provincia a solicitar adelantos de impuestos a empresas del polo industrial por aproximadamente $20.000 millones de pesos para hacer frente al medio aguinaldo de cerca de 16.000 empleados estatales. Además, el exministro Devita confirmó que se había pedido un anticipo de $15.000 millones de pesos a la Nación, a la espera de una respuesta.
El mismo día, el ministro de Economía de la Nación, Luis?Caputo, reaccionó en redes sociales, tuitando: "Oh casualidad, las provincias gobernadas por kirchneristas son las que más impuestos cobran y a las que peor les va". La postura del gobierno nacional intensifica la tensión política, ya que el gobernador Melella pertenece a Fuerza?Patria, un espacio kirchnerista que ha sido vetado por la Casa?Rosada junto a los gobernadores de Buenos?Aires, Formosa y La?Rioja.
Fuerza?Patria, la coalición que integra a Melella, perdió una de sus dos bancas en el Senado frente a La?Libertad?Avanza en las elecciones del 26 de octubre. Además, intentó reformular su gabinete en diciembre con la designación de Jorge?Canals como jefe de Gabinete, señalando un énfasis en "eficiencia y transparencia".
El nuevo ministro Alejandro?Barrozo deberá enfrentar el desafío de equilibrar las finanzas provinciales sin recurrir a nuevos adelantos, mientras la provincia evalúa el futuro del régimen de promoción industrial, pilar histórico de la economía fueguina. La situación será observada de cerca tanto por el Congreso como por sectores empresariales que temen mayores presiones tributarias.