04/08/2026 16:44 - General
Según habría informado el diario La Nación, el jueves 16 de julio de 2026, vecinos de Colegiales —un apacible barrio residencial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), conocido por sus calles arboladas y ambiente familiar— se habrían sorprendido al ver carteles pegados en postes y fachadas cerca de la intersección de Céspedes y Zapiola. El aviso advertía sobre la desaparición de Piti, una supuesta boa de más de tres metros que se habría escapado de una terraza.
Fuentes indican que, según el cartel, el animal tenía tres años, no era agresivo, estaba castrado y, de manera bastante inusual, respondía a su nombre a pesar de ser un reptil. La alerta se habría viralizado rápidamente a través de grupos de WhatsApp y redes sociales, llegando incluso a los grandes medios de comunicación del país.
En el mensaje viral se mencionaba a Defensa Civil. En Argentina, esta es una organización estatal dedicada a la protección de la población ante desastres naturales o emergencias ambientales, coordinando rescates y acciones de seguridad junto a la policía y bomberos.
La preocupación se habría apoderado de los vecinos. Marta Laborda, residente de la zona, relató al medio mencionado su angustia por el peligro que podría correr sus mascotas. Otros vecinos modificaron sus rutinas, caminando con más atención hacia jardines y garajes abiertos, temerosos de cruzarse con la serpiente.
El caso escaló tanto que la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente y Maltrato Animal, junto con la Comisaría Vecinal 13C y Delitos Ambientales, habrían iniciado una investigación. Según los registros, el sábado 19 de julio, entre las 20 y las 24 horas, tres vecinos presentaron denuncias formales por el presunto animal suelto.
Finalmente, el lunes 20 de julio de 2026, el misterio se habría resuelto de la forma más insospechada: Piti nunca existió. Todo se habría tratado de una campaña publicitaria ideada por un joven paseador de perros llamado Lucas, según confirmó el portal de verificación de datos Chequeado.
La estrategia oculta detrás del flyer de la serpiente perdida era promocionar sus servicios. El mensaje completo indicaba: «¿No querés salir porque dicen que hay una boa suelta? No te preocupes, yo paseo a tus perritos con mucho amor, paciencia y responsabilidad, mientras vos te quedás tranquilo/a en casa».
Al ser contactado por las autoridades, Lucas habría admitido que la publicidad «se salió de control» y se comunicó con los vecinos para tranquilizarlos. Actualmente, se informa que el fiscal a cargo del caso analiza qué figura penal podría corresponderle, debido a que el episodio habría generado alarma pública y movilizado recursos estatales, aunque se confía en que la justicia encuentre la mejor resolución educativa y preventiva.
El caso reabrió la discusión sobre la tenencia de fauna silvestre. En Argentina, la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna (1981) prohíbe la captura, comercio y tenencia de animales silvestres, como la Boa constrictor occidentalis (conocida localmente como lampalagua), una especie autóctona protegida.
Este episodio recuerda que la viralidad no es prueba de veracidad. Antes de compartir una información, es fundamental detenerse a pensar en su origen y buscar fuentes confiables que la confirmen, evitando la propagación de noticias falsas y fomentando una cultura digital más responsable.
Alfredo S. Quiroga