07/08/2026 03:47 - General
El 7 de noviembre de 1974, John Bingham, el Séptimo Conde de Lucan, cometió uno de los crímenes más célebres de la historia británica. En el número 46 de Lower Belgrave Street, en el exclusivo barrio de Belgravia (una de las zonas más elegantes de Londres, donde residen familias adineradas y embajadas), asesinó a Sandra Rivett, de 29 años, la niñera de sus hijos.
Lord Lucan, un aristócrata de 40 años conocido en los círculos de la alta sociedad londinense como un hombre encantador, jugador empedernido y frecuente del club de apuestas Clermont, había ideado un plan para matar a su esposa Veronica Duncan, de quien se había separado en enero de 1973 tras casarse en 1963. Sin embargo, en la oscuridad de la noche, confundió a la niñera con su esposa y la golpeó hasta la muerte con un tubo de plomo.
Veronica llegó minutos después y fue brutalmente atacada por Lucan, pero logró sobrevivir y escapar para dar la alarma. El conde huyó de la escena en su automóvil y nunca más fue visto.
El 19 de junio de 1975, un tribunal británico declaró a Lord Lucan culpable del asesinato de Sandra Rivett en tiempo récord: apenas 31 minutos de deliberación. Fue la última vez que su nombre apareció en un registro judicial oficial.
La justicia británica lo condenó en ausencia (algo poco común pero permitido cuando el acusado está prófugo). Desde entonces, su caso se convirtió en uno de los misterios sin resolver más famosos del Reino Unido, comparado con casos como el de Jack el Destripador por su impacto mediático.
Veronica Duncan (1937-2017), la viuda superviviente, pagó un alto precio. Perdió la custodia de sus tres hijos (los cuales fueron criados por la familia del conde) y pasó décadas luchando por recuperar su vida, sufriendo problemas de salud mental. Murió en 2017 sin haber obtenido respuestas definitivas.
Los hijos del matrimonio crecieron sin saber qué había sido de su padre. En 2016, un tribunal de familia declaró oficialmente muerto a Lord Lucan, permitiendo que su hijo mayor, George Bingham, heredara el título de Octavo Conde de Lucan.
El caso Lord Lucan inspiró más de una docena de libros, documentales, series de televisión como The Trial of Lord Lucan (2016) y hasta una canción de la banda Squeeze. Representa un capítulo oscuro de la aristocracia británica, donde un conde con acceso a los círculos más exclusivos de Londres cometió un crimen brutal y desapareció completamente.
Hasta el día de hoy, el Ministerio Público británico (Crown Prosecution Service) mantiene el caso técnicamente abierto. Cualquier información sobre su paradero sigue siendo recibida por las autoridades.
Fuente: La Nación
Alfredo S. Quiroga