05/08/2026 12:30 - General
Publicado el 09 de julio de 2026
Tras 14 días de incansable búsqueda, el cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años atrapado bajo los escombros en Venezuela, fue hallado. Su madre, la psicóloga Blanca Martínez, dejó un mensaje que invita a reflexionar y a abrazar la vida.
El 24 de junio de 2026, un doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 golpeó la región costera de La Guaira, en Venezuela (a unos 30 km de la capital, Caracas). Estos sismos de alta magnitud son capaces de causar daños severos en estructuras. El edificio Miramar, donde se encontraba Lucas con sus abuelos, colapsó por la fuerza del movimiento telúrico.
Lucas, quien había nacido en Argentina y tenía la doble nacionalidad, se encontraba de vacaciones en la casa de sus tíos. Sus padres, la psicóloga Blanca Martínez y Marco Gámez, habían regresado a Venezuela en enero de 2026 tras vivir varios años en tierras argentinas.
El operativo de rescate, que contó con la invaluable colaboración de especialistas argentinos que viajaron especialmente para asistir, mantuvo viva la esperanza hasta el último momento. Incluso, el 6 de julio, mientras los padres aguardaban en un campamento, le cantaron el feliz cumpleaños al pequeño, quien cumplía 9 años.
Finalmente, el 8 de julio de 2026, gracias al trabajo de maquinaria pesada, se logró acceder a las zonas más profundas de los escombros. Lucas fue encontrado junto a sus abuelos. Ante esta dolorosa noticia, Blanca Martínez, profesional especializada en acompañar a pacientes oncológicos en sus procesos de finitud, compartió una reflexión profundamente humana:
Justo yo, que hablo de la muerte con mis pacientes como un proceso natural que deberíamos abrazar. Justo a mí, que le hablé siempre a Lucas sobre la muerte sin satanizarla. Ahora me trago mis palabras... porque duelar a un hijo, creo que es una de las cosas más dolorosas que existen en la vida.
A pesar del inmenso dolor, la familia ha decidido transformar la tragedia en un legado de amor. Blanca cerró su mensaje con una promesa que resuena con esperanza y que une a ambas naciones en la empatía: Voy a construir algo maravilloso para ti, hijo. No sé cómo ni cuándo, pero lo haré. Voy a reencontrarme contigo en algún momento mi príncipe.
El padre, Marco Gámez, expresó su profundo agradecimiento a todos los rescatistas que no abandonaron la búsqueda. Esta historia, aunque marcada por la tragedia natural, deja una huella imborrable de resiliencia, amor incondicional y la unión entre pueblos hermanos como Argentina y Venezuela ante la adversidad.
Fuente: La Voz
Alfredo S. Quiroga