21/10/2025 15:04 - Otros
El 21 de octubre de 2025 la empresa estatal Petrobras anunció que obtuvo la autorización del Instituto Nacional de Permisos Ambientales (INPA) para iniciar la perforación de un pozo exploratorio frente al estado de Amapá, en la zona delta del río Amazonas. El permiso, conocido como "luz verde", permite la instalación de una plataforma flotante y la realización de estudios sísmicos durante los próximos doce meses.
El plan contempla la explotación de un bloque de aproximadamente 5.000 km² que, según estimaciones preliminares de la compañía, podría contener entre 2 y 3 mil millones de barriles de petróleo equivalente. La inversión total esperada supera los US$ 12.000 millones, con una proyección de generación de 15.000 empleos directos y la creación de infraestructura logística en la región.
Organizaciones como Greenpeace y WWF han denunciado el proyecto, advirtiendo que la actividad petrolera en la cuenca amazónica podría desencadenar derrames, contaminación de aguas y la destrucción de hábitats críticos para especies en peligro de extinción. Además, los pueblos indígenas que habitan la zona han pedido al gobierno que suspenda las obras hasta garantizar la protección de sus territorios.
El anuncio llega en un momento en que Brasil busca diversificar sus fuentes de ingreso frente a la caída de los precios internacionales del crudo y a la presión por cumplir sus compromisos climáticos bajo el Acuerdo de París. El presidente Lula da Silva ha defendido la iniciativa como una "oportunidad estratégica para el desarrollo sostenible" del país, mientras que la oposición política ha calificado la medida de "irresponsable" y ha pedido una revisión ambiental más rigurosa.
Se espera que la perforación comience a fines de noviembre de 2025, con una fase inicial de evaluación de resultados que determinará la viabilidad de futuros pozos en la zona. La comunidad internacional observará de cerca los procedimientos de mitigación ambiental que Petrobras implementará, y la cumbre climática de la ONU, programada para principios de 2026, podría reavivar el debate sobre la expansión petrolera en áreas sensibles.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones