21/10/2025 16:18 - Otros
Desde la reforma electoral de 2023, Argentina utiliza la boleta única de papel para todas las elecciones nacionales. Cada votante recibe una sola hoja que incluye todas las secciones: diputados, senadores, diputados del Congreso y cargos provinciales, según corresponda a su distrito.
La normativa del Ministerio del Interior y Transporte especifica que el voto debe realizarse con una lapicera de tinta negra o azul provista por la autoridad electoral en la mesa de sufragio. Está prohibido usar lápiz, bolígrafo de otro color o cualquier otro instrumento de escritura.
Si llevas tu propia lapicera, el presidente de la mesa está autorizado a retenerla y entregarte la oficial. De aceptar utilizar la propia, el voto es nulo y el elector será invitado a volver a realizar la boleta.
Marcar todos los casilleros es obligatorio para que la boleta sea válida. Dejar un casillero sin marcar, ya sea por olvido o decisión, se interpreta como abstención en esa categoría y la boleta será anulada parcialmente para esa sección, pero seguirá contando para las demás.
En el caso de que la boleta tenga **cualquier** casilla sin marcar y el resto esté correctamente marcado, la boleta será considerada nula en su totalidad, pues la Ley Electoral exige la completa marcación.
La boleta única reemplazó el antiguo sistema de boletas múltiples en 2023, con el objetivo de reducir el fraude y simplificar el escrutinio. Desde entonces, se han registrado menos incidencias de votos nulos por errores de escritura, aunque el uso de la lapicera oficial sigue generando dudas entre algunos votantes.
Si la mesa detecta alguna irregularidad (lapicera no autorizada, casillero en blanco, marcas extrañas), el presidente de la mesa te entregará una nueva boleta y podrás volver a votar, siempre que el proceso de votación no haya finalizado.
Esta medida garantiza que cada electorado pueda ejercer su derecho sin penalizar errores menores, siempre que se cumplan los requisitos formales.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones