04/01/2026 12:10 - Deportes
Desde que Nicolás Maduro asumió la presidación en 2013, el deporte venezolano ha experimentado una fuerte intervención estatal. La mayoría de los clubes y federaciones están bajo control gubernamental, lo que ha generado una notable disminución de la calidad de vida de los deportistas y su entorno familiar.
Venezuela ha sido expulsada por tercera vez de la sede de la Serie del Caribe. Tras la decisión, el 3 de enero de 2026 el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura de Nicolás Maduro en la madrugada de ese día, según informó la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC). Otros países, como México, Puerto Rico y República Dominicana, anunciaron su retirada del torneo antes de que Guadalajara fuera designada como nueva sede.
Durante la era de Maduro, Venezuela obtuvo un total de siete medallas olímpicas: una de oro, cuatro de plata y dos de bronce. La participación de atletas también disminuyó drásticamente, pasando de 61 deportistas en Río 2016 a 42 en Tokio 2021 y a solo 32 en París 2024.
El sueño de clasificar al Mundial de 2026 se desvaneció tras una derrota ante Colombia. La Vinotinto, dirigida por Fernando Batista, fue cesada de su cargo y surgieron demandas de una reestructuración completa del cuerpo técnico y la estrategia del equipo.
A pesar de la crisis, algunos logros deportivos se mantuvieron. En la Serie del Caribe 2024, jugada en Miami, los Tiburones de la Guaira vencieron 3-0 a los Tigres del Licey. Sin embargo, muchos futbolistas de renombre, como Salomón Rondón, Andrés Rouga y Roberto Rosales, abandonaron el país buscando estabilidad y mejores condiciones para sus familias.
El deporte venezolano se encuentra en una encrucijada, entre los limitados éxitos internacionales y una creciente emigración de talentos. La intervención estatal y la situación política continúan influyendo en la capacidad del país para competir a nivel global.
Fuente: AS USA
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones