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04/01/2026 20:11 • POLITICA • POLITICA
Tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la conducción del país. EE.UU. mantiene un embargo petrolero y sanciones económicas contra el régimen chavista desde 2019, enmarcados en la política de contener el narcotráfico y la influencia de actores como Irán y Hezbollah.
En una entrevista con CBS News (“Face the Nation”), el secretario de Estado Marco Rubio declaró que Estados Unidos “está dispuesto a trabajar con los líderes actuales de Venezuela si toman las decisiones adecuadas”. Añadió que, de lo contrario, EE.UU. aplicará "múltiples palancas de presión" para proteger sus intereses.
El término hace referencia a una combinación de medidas que pueden incluir sanciones financieras, restricciones de comercio, bloqueo de activos internacionales y presión diplomática. Estas herramientas buscan forzar cambios de política sin recurrir a una intervención militar directa.
Rubio enumeró varios objetivos prioritarios:
El secretario subrayó que, aunque la democracia es importante, la seguridad y prosperidad de EE.UU. prevalecen.
El presidente Donald Trump respaldó el planteamiento, señalando que la vicepresidenta Rodríguez “hará lo que nosotros digamos”. Por su parte, la oposición venezolana encabezada por María Corina Machado fue descartada por Rubio, quien consideró que no tiene cabida en la transición.
Expertos internacionales advierten que la postura estadounidense podría endurecer la crisis humanitaria en Venezuela, mientras que la comunidad internacional observa con cautela cualquier movimiento que pueda escalar a un conflicto abierto.
Si Delcy Rodríguez adopta medidas alineadas con los requisitos estadounidenses, podría abrir la puerta a negociaciones y, potencialmente, a una relajación parcial de sanciones. De lo contrario, EE.UU. mantendrá su estrategia de presión múltiple, manteniendo la incertidumbre sobre la estabilidad política y económica de Venezuela.