08/01/2026 20:10 - Politica
El gendarme Nahuel Gallo, también conocido como Agustín dentro del penal, desapareció en la frontera entre Argentina y Venezuela a principios de 2024. Tras casi 400 días sin noticias, se confirmó su detención en la cárcel de máxima seguridad conocida como El Rodeo?I, rebautizada oficialmente como CESMAS (Servicio Especial de Máxima Seguridad).
El colombiano Iván?Colmenares, quien compartió celda con Gallo, relató que ingresó a CESMAS el 25?de?noviembre?de?2024. Dos semanas después, el 13?de?diciembre?de?2024, llegó el gendarme argentino y lo ubicaron en la celda contigua.
Colmenares describió un régimen carcelario sin garantías legales: “No había abogados, ni jueces reales. Nos calificaban de terroristas y nos obligaban a firmar documentos bajo amenaza”.
Según su relato, los internos eran sometidos a constantes agresiones: “Nos encapuchaban, nos esposaban, nos golpeaban con rifles y nos lanzaban gas lacrimógeno y gas pimienta dentro de las celdas”. Estas prácticas buscaban quebrar psicológicamente a los presos y utilizarlos como moneda de intercambio político.
Gallo, que constantemente hablaba de su hijo, vivía una angustia “sin poder comunicarse con su familia, ya que no recordaba números de teléfono”. La falta de contacto exterior duró alrededor de siete meses, durante los cuales los internos permanecían completamente incomunicados.
El penal albergaba a personas de más de 35 países, todas catalogadas como “terroristas” sin pruebas judiciales. Los reclusos estaban sujetos a coacciones para firmar documentos y aceptar castigos colectivos.
Tras su liberación, Colmenares ofreció su testimonio para evidenciar la situación. “Lo que vivieron Nahuel y los demás no es una detención legal, es desaparición forzada. Urgimos a gobiernos y organismos internacionales a intervenir”.
Fuente: Urgente24 – 07/01/2026
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones