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11/01/2026 22:03 • POLITICA • POLITICA
El 9 de enero de 2026 el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una conversación telefónica con el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez. En la charla abordaron la situación en Venezuela tras la incursión de Estados Unidos y la captura del presidente Nicolás Maduro.
Ambos líderes reafirmaron su rechazo al uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a la división del mundo en zonas de influencia, tal como lo expresa la carta conjunta firmada junto a Chile, Colombia, México y Uruguay, con base en la Carta de la ONU.
Se festejó el anuncio hecho en Caracas por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, sobre la liberación de un número importante de presos políticos, entre ellos cuatro ciudadanos españoles. Los cinco presos españoles – Rocío San Miguel, José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena y Ernesto Gorbe Cardona – arribaron a Madrid el viernes 9 de enero en un vuelo procedente de Bogotá, según informó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a través de la red X.
Lula aprovechó la conversación para informar que Brasil envió 40 toneladas de insumos y medicinas de hemodiálisis a Venezuela, con el objetivo de reponer los inventarios del centro de distribución afectado por los bombardeos estadounidenses del 3 de enero.
Los dos mandatarios coincidieron en la importancia de organizar en España, durante los próximos meses, una nueva edición del foro “En Defensa de la Democracia: Combatiendo los Extremismos”, siguiendo las reuniones de gobernantes realizadas en Nueva York y Santiago de Chile.