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15/01/2026 11:04 • ATUALIDAD • ATUALIDAD
Durante el primer fin de semana de enero de 2026, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una audaz operación en Caracas para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa. La acción, anunciada por el presidente Donald Trump, se presentó como parte de la recién acuñada “doctrina Donroe”, una reinterpretación de la Doctrina Monroe que pretende afirmar la primacía estadounidense en el hemisferio occidental.
Los gobiernos latinoamericanos se dividieron según sus alineaciones ideológicas:
Las próximas elecciones en Brasil y Colombia (2026) podrían intensificar el debate interno sobre la política exterior hacia EE.?UU.
En Europa, la mayoría de los estados expresaron preocupación por la ruptura de la Carta de las Naciones Unidas, pero evitaron una crítica directa a EE.?UU. para no poner en riesgo la cooperación en la guerra de Ucrania. Veintiséis miembros de la UE emitieron una declaración conjunta que reafirmó la necesidad de respetar el derecho internacional, sin mencionar a Estados Unidos.
La posibilidad de que EE.?UU. pretenda anexar Groenlandia ha generado alarma en Dinamarca y sus aliados, temiendo una fractura en la alianza transatlántica.
Rusia califica la incursión como "agresión armada" y exige la liberación de Maduro, aunque su capacidad para apoyar a Caracas se ha visto limitada por el conflicto en Ucrania. China, por su parte, observa con cautela, pues la acción estadounidense podría sentar un precedente que influya en la estrategia de Beijing respecto a Taiwán.
Israel ve la operación como una señal para intensificar la presión contra Irán, mientras que Teherán la interpreta como una amenaza directa. En África, Sudáfrica y la CEDEAO condenaron la invasión, pero países como Nigeria mantuvieron una postura discreta para salvaguardar sus relaciones con EE.?UU.
La incursión ha puesto de relieve la creciente divergencia entre la visión de una política exterior basada en la fuerza y los principios del derecho internacional. Aunque la reacción global ha sido moderada, la operación revela un panorama geopolítico más volátil, con repercusiones que podrían extenderse a otros escenarios de conflicto.
Fuente: International Crisis Group