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19/01/2026 13:15 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD
El pasado 18 de enero de 2026, la revista científica Icarus publicó un estudio pionero que aborda uno de los grandes misterios del Sistema Solar: la posibilidad de vida en el océano oculto bajo la gruesa capa de hielo de Encélado, una de las lunas de Saturno.
El proyecto estuvo encabezado por el astrobiólogo Max Craddock del Instituto de Ciencias de Tokio, quien reunió a un equipo internacional de investigadores de Japón, Alemania y Estados Unidos. El objetivo era recrear, por primera vez de forma sistemática, las condiciones químicas y físicas que prevalecen en el entorno subglacial de Encélado.
Los científicos prepararon una mezcla química inspirada en los compuestos simples detectados por Cassini en las columnas de vapor que emergen del polo sur de la luna: amoníaco, cianuro de hidrógeno, dióxido de carbono y varios hidrocarburos. Esa mezcla se introdujo en un reactor de alta presión que simuló los ciclos de calentamiento y congelación provocados por la energía de marea de Saturno.
Tras someter la muestra a varios ciclos de "calor?marea" y congelación, el análisis con espectrometría de masas láser reveló la formación de moléculas consideradas precursores de la vida, entre ellas:
Estos compuestos coincidían notablemente con los detectados por Cassini entre 2004 y 2017, cuando la sonda atravesó el anillo E de Saturno y analizó la materia eyectada desde el interior de Encélado.
El estudio también señaló que algunos compuestos orgánicos más complejos observados por Cassini no fueron reproducidos en el laboratorio. Los autores sugieren que podrían requerir temperaturas más altas o procesos catalíticos que no alcanzaron los experimentos, o bien ser restos de materia primitiva incorporada durante la formación del satélite.
Estos hallazgos añaden evidencia de que procesos químicos internos pueden generar precursores de la vida en cuerpos oceánicos como Encélado. Además, la metodología experimental propuesta sirve como referencia para diseñar futuros instrumentos de misiones que busquen rastros bioquímicos en lunas heladas de Júpiter y Saturno.
Hasta la fecha, no hay misiones programadas específicamente para volver a Encélado, por lo que experimentos de laboratorio como este son esenciales para interpretar los datos obtenidos por misiones pasadas y orientar la planificación de futuras exploraciones.
Fuente: Infobae