20/01/2026 11:21 - Salud
Investigadores de la Harvard Medical School analizaron datos de más de 2.400 adultos mayores de entre 65 y 85 años, siguiendo su evolución cognitiva durante ocho años. Los participantes fueron divididos en dos grupos: los que mantenían una práctica musical constante (al menos una hora a la semana) y los que no tocaban ningún instrumento.
Los resultados mostraron que el grupo de músicos presentaba una incidencia de demencia cerca del 47?% menor que la del grupo control. En términos absolutos, aproximadamente 1 de cada 10 personas que no tocaban instrumento desarrolló demencia, frente a 1 de cada 20 entre los que sí lo hacían.
El acto de tocar un instrumento combina estimulación cognitiva (memoria, atención, planificación) con actividad física (coordinación motora) y interacción social (clases, ensambles). Estas tres dimensiones activan múltiples áreas cerebrales, favoreciendo la creación de nuevas conexiones neuronales y la resistencia frente al deterioro cognitivo.
La demencia afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo, según la OMS, y se prevé que su número se duplique para 2050. Encontrar hábitos preventivos de bajo costo y alta adherencia, como la práctica musical, es crucial para afrontar esta emergencia sanitaria.
Si bien tocar un instrumento no sustituye el diagnóstico precoz ni el tratamiento médico, constituye una estrategia complementaria respaldada por la ciencia que puede retrasar la aparición de la demencia y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.
Fuente: Latercera
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones