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22/01/2026 22:05 • Actualidad
El jurado del Tribunal de la Corona de Gloucester declaró culpable a Amanda Wixon, de 56 años, por una serie de delitos vinculados a la esclavitud doméstica. La acusada mantuvo a la víctima bajo su control desde que la joven, de 16 años, ingresó a su vivienda en 1996 hasta su rescate en 15 de marzo de 2021, totalizando 25 años de retención.
Wixon fue hallada responsable de:
• Encarcelamiento falso (falsedad de privación de libertad).
• Trabajo forzado u obligatorio (dos cargos).
• Agresión (tres cargos).
El veredicto se dictó el 21 de enero de 2026. La mujer quedó bajo fianza mientras espera la sentencia, prevista para el 12 de marzo de 2026, y podría enfrentar una pena significativa de prisión.
Durante el período de explotación, la víctima vivió en una habitación descrita por la policía como "similar a una celda", sin acceso a higiene regular, con una dieta insuficiente (una comida al día) y sin atención médica. Fue obligada a labores domésticas durante largas jornadas, bajo amenazas de violencia física y psicológica, incluyendo golpes, estrangulamientos y uso de productos de limpieza tóxicos.
El caso salió a la luz en 2021 cuando uno de los hijos de Wixon alertó a la policía. Al ingresar al domicilio, los agentes hallaron a la víctima demacrada, con lesiones antiguas y signos de desnutrición severa. La mujer declaró: "No quiero estar aquí. Me pega todo el tiempo".
El juzgamiento ha reavivado el debate sobre la detección temprana de situaciones de esclavitud moderna y la necesidad de reforzar los mecanismos de protección para personas vulnerables en el Reino Unido. Desde el rescate, la víctima reside con una familia de acogida, recibe apoyo psicológico y está comenzando su proceso de recuperación.
Fuente original: La Razón