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07/02/2026 15:12 • Deportes
Según el análisis publicado por RacingNews365, los ingresos anuales de los pilotos se concentran en una pequeña élite, mientras que los recién llegados compiten con cifras de seis o siete cifras en dólares.
El piloto argentino, que regresa a Alpine para 2026 después de pasar por Williams y una sustitución temporal en Alpine, se ubica en la zona más baja del ranking, con un contrato estimado entre 500?mil y 1?millón de dólares al año. Su compañero de equipo, Pierre?Gasly, percibe alrededor de 12?millones de dólares, lo que evidencia una diferencia de más de diez veces.
Los montos citados corresponden al salario fijo; no incluyen bonos por puntaje, derechos de imagen ni acuerdos comerciales, que pueden multiplicar las ganancias de los pilotos más laureados. Para ponerlo en perspectiva, un médico o contador argentino de alto nivel percibe, según estimaciones locales, hasta 3?millones de pesos argentinos al mes, una cifra que, al tipo de cambio oficial (~200?ARS/USD en febrero?2026), equivale a 15?mil dólares mensuales, muy inferior al mínimo de la F1.
El contraste provocó polémica en redes sociales y medios. El periodista Esteban?Mirol criticó públicamente el salario de Colapinto, describiéndolo como “un palito verde por año”. Sin embargo, muchos fanáticos defendieron al joven como uno de los pocos argentinos en la máxima categoría del automovilismo mundial.
La brecha salarial en la Fórmula?1 sigue siendo una de las más marcadas del deporte profesional, reflejando la disparidad entre los verdaderos superestrellas y los talentos emergentes. Para los aspirantes argentinos, como Colapinto, el desafío no solo es competir en pista, sino también negociar contratos que les permitan permanecer en la élite sin quedar en la base económica de la categoría.