25/10/2025 21:32 - Otros
Los huevos, y en especial la yema, contienen altas concentraciones de luteína y zeaxantina, dos pigmentos carotenoides que se acumulan en la mácula y el cristalino del ojo, protegiéndolos de la luz azul y del daño oxidativo. Cada yema aporta aproximadamente 250?µg de luteína y 150?µg de zeaxantina, cantidades superiores a las de la mayoría de verduras de hoja verde cuando se consumen en porciones habituales.
Un metaanálisis publicado en la revista Nutrients (2023) analizó datos de más de 20 estudios y concluyó que la ingestión regular de huevo mejora la densidad macular y la agudeza visual, reduciendo el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (DMRE). Además, investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo presentaron, el 20 de octubre de 2025, resultados preliminares que indican una correlación significativa entre el consumo de 2 huevos por semana y una mayor resistencia a la fatiga ocular en profesionales que pasan muchas horas frente a pantallas.
Durante décadas, el pescado (rico en ácidos grasos omega?3) y la zanahoria (fuente de betacaroteno) han sido recomendados para la salud visual. Sin embargo, los huevos ofrecen una combinación única: los carotenoides se encuentran en una forma altamente biodisponible gracias a las grasas naturales de la yema, lo que facilita su absorción comparado con los vegetales crudos.
Los expertos sugieren incluir 1?2 huevos al día dentro de una dieta equilibrada, preferiblemente preparados a baja temperatura (hervidos o pochados) para conservar sus nutrientes. Se aconseja combinar su consumo con verduras de hoja verde y pescado para obtener un espectro completo de nutrientes oculares.
El huevo se consolida como una opción práctica, económica y altamente eficaz para proteger la visión. Su facilidad de incorporación en las comidas diarias lo convierte en un aliado esencial para prevenir problemas visuales relacionados con la edad y el uso intensivo de pantallas.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones