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24/02/2026 12:26 • Tecnologia
El programa Artemis de la NASA enfrenta otro contratiempo técnico que posterga el esperado regreso de astronautas a las cercanías de la Luna. Tras superar con éxito las pruebas de carga de hidrógeno líquido el 19 de febrero de 2026, un problema en el sistema de presurización de helio de la etapa superior ICPS obligó a reprogramar el lanzamiento de Artemis II.
Es la primera misión tripulada del programa Artemis. Cuatro astronautas orbitarán la Luna durante 10 días sin alunizar, regresando a la Tierra. Marcará el primer vuelo humano más allá de la órbita baja terrestre desde el programa Apolo hace más de 50 años.
La misión estará comandada por Reid Wiseman, junto al piloto Victor Glover, la especialista Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen. Koch será la primera mujer en viajar tan lejos del planeta.
El helio es fundamental para la operación de la etapa ICPS (Interim Cryogenic Propulsion Stage). Se utiliza para presurizar los tanques de combustible, purgar las conducciones de propelentes y asegurar el correcto funcionamiento del motor RL-10B2. Sin helio, la etapa simplemente no puede operar.
El helio es un gas inerte, ligero y difícil de contener. En los cohetes criogénicos como el SLS, debe almacenarse a alta presión en botellas especiales y suministrarse de manera precisa. Cualquier fuga o bloqueo en el flujo puede comprometer toda la misión.
Lo más frustrante es que este tipo de problemas ya habían ocurrido durante la misión Artemis I en 2022. En aquella ocasión, la causa fue una válvula defectuosa dentro del SLS. Ahora, la NASA sospecha que el culpable podría ser un filtro en el umbilical o nuevamente una válvula, pero para determinarlo con certeza el cohete debe regresar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB).
El Space Launch System (SLS), el cohete más poderoso construido por la NASA, debe ser transportado desde la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy hasta el VAB, un edificio monumental de 160 metros de altura donde se ensamblan y reparan los vehículos espaciales.
Este traslado, que se realizará el 24 de febrero de 2026, implica:
El proceso completo puede tomar semanas, lo que hace muy difícil que el lanzamiento pueda realizarse en las primeras ventanas de abril de 2026.
| Mes | Fechas posibles | Probabilidad |
|---|---|---|
| Abril 2026 | 1, 3, 4, 5, 6 y 30 | Difícil pero no imposible |
| Mayo 2026 | Por confirmar | Más probable si las reparaciones demoran |
Las ventanas de lanzamiento de Artemis II son limitadas debido a múltiples factores técnicos: iluminación solar para los paneles de la nave Orion, condiciones térmicas, y la órbita de aparcamiento de un día que requiere la misión.
No todo son malas noticias. El 19 de febrero de 2026, la NASA completó exitosamente la segunda prueba de carga de propelentes (WDR - Wet Dress Rehearsal). El cohete SLS fue cargado con 2,76 millones de litros de hidrógeno y oxígeno líquidos sin que las concentraciones de fuga superaran los límites permitidos.
Este éxito fue celebrado por la agencia, ya que las fugas de hidrógeno habían sido un dolor de cabeza recurrente. El hidrógeno líquido, el elemento más ligero del universo, es extremadamente difícil de contener debido a su tendencia a escapar incluso de los materiales más avanzados.
El SLS utiliza hidrógeno líquido tanto en su etapa central como en la ICPS, una decisión política heredada del programa del transbordador espacial. Empresas privadas como SpaceX y Blue Origin prefieren metano o queroseno para sus cohetes.
Cuando finalmente se lance, Artemis II ofrecerá a sus tripulantes vistas nunca antes vistas por ojos humanos. Durante su sobrevuelo del lado oculto de la Luna, los astronautas podrán observar:
Un cráter de 965 km de ancho en la zona de transición entre los lados cercano y lejano lunar.
El cráter más grande de la Luna (2.500 km de diámetro), considerado la "Piedra Rosetta" de la historia temprana del sistema solar.
La cara de la Luna que siempre mira alejándose de la Tierra, con una geología completamente diferente al lado visible.
La misión Orion volará entre 6.437 y 9.656 kilómetros sobre la superficie lunar, mucho más alto que los módulos Apolo que orbitaban a 112 km. A esa distancia, la Luna parecerá del tamaño de un balón de baloncesto sostenido con el brazo extendido.
Artemis II también transportará un hito para la ciencia argentina: el satélite Atenea, desarrollado por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Este pequeño satélite será desplegado durante la misión y alcanzará una órbita de hasta 70.000 km.
Artemis II marca el regreso de Estados Unidos a las cercanías de la Luna después de más de 50 años. La última misión tripulada lunar fue el Apolo 17 en diciembre de 1972. Desde entonces, ningún ser humano ha viajado más allá de la órbita baja terrestre.
La misión es el paso previo a Artemis III, prevista para 2028, cuando dos astronautas descenderán a la superficie lunar en la región del polo sur, donde se cree que existe agua congelada en los cráteres permanentemente sombreados.