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25/02/2026 03:05 • Politica
A pocos días de que el Senado vote la reforma laboral de Javier Milei, una figura con décadas de experiencia en la materia salió a cuestionar el proyecto con dureza. Armando Caro Figueroa, quien fuera ministro de Trabajo de Carlos Menem entre 1993 y 1997 y secretario de Trabajo de Raúl Alfonsín, no dudó en darle una nota reprobatoria al texto oficialista.
"Le pongo un cuatro. Por lo que le falta y por el exceso innecesario", declaró en diálogo con FM Milenium, y agregó que la polémica sobre el derecho de huelga "me parece que es un abuso. Una exageración".
Caro Figueroa advirtió que la ley amplía el concepto de servicios esenciales y establece que el 75% de los trabajadores deben prestar servicio durante las huelgas, lo que equivale a "suprimir el derecho de huelga".
Señaló que la ley está pensada para un proceso de crecimiento sin despidos, pero "los despidos colectivos por causas económicas van a ir mucho más rápido. Y para este tipo de casos, la reforma no dice absolutamente nada".
Criticó que el gobierno encaró la reforma "quebrando la tradición de tripartismo", sin dialogar con sindicatos y empresarios. "La versión final se presentó media hora antes de que se vote", denunció.
Sobre el Fondo de Asistencia Laboral, lo definió como "la frazada corta", advirtiendo que los fondos de seguridad social están en crisis y cualquier desfinanciamiento podría generar problemas fiscales y prestacionales.
El exfuncionario consideró que la iniciativa se apoya en la idea de "destrucción creativa", pero con un enfoque incompleto: "Está creyendo que hay que armar bien el nuevo contrato de trabajo, reducir costo laboral no salarial, pero deja fuera las eventuales consecuencias de la destrucción de producción, de empresas, despidos y cierres".
"Gestionar mal un proceso de reconversión y creer que el mercado va a resolver todo tiene un peligro enorme", afirmó, y remató: "Es altamente peligroso desde el punto de vista social y político".
Las declaraciones de Caro Figueroa se producen en un momento crítico para el mercado laboral argentino. Según datos oficiales, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 cerraron 21.938 empresas y se perdieron 270.800 empleos registrados.
El Senado votará la reforma laboral el viernes 27 de febrero de 2026. El proyecto obtuvo media sanción en Diputados con 135 votos a favor y 115 en contra.
El gobierno sostiene que uno de los objetivos de la reforma es terminar con la llamada "industria del juicio", imponiendo un tope de intereses determinado por la suma del IPC más el 3% anual. Sin embargo, Caro Figueroa negó que este fenómeno sea real y lo calificó de "propaganda".
Las declaraciones de Caro Figueroa fueron destacadas por el exministro de Economía Domingo Cavallo, quien en su blog personal recomendó escuchar la entrevista completa bajo el título "Imperdible reportaje de Maxi Montenegro a Armando Caro Figueroa".
"La sabiduría y experiencia de Armando Caro Figueroa en materia de legislación y negociaciones laborales es muy valiosa. Es notable que la administración Milei no lo haya consultado", escribió Cavallo, quien agregó que "el gobierno no está utilizando los conocimientos de mucha gente valiosa que lo podría ayudar".
Caro Figueroa cerró con una advertencia política directa: "Despreciar al interlocutor sindical es un error. Tarde o temprano habrá que negociar con alguien. Ningunear al movimiento sindical puede dejar al gobierno y a las empresas sin interlocutor cuando haya conflictos".
Como ejemplos de articulación exitosa mencionó acuerdos en sectores estratégicos como Toyota Argentina y el desarrollo de Vaca Muerta, donde empresarios y sindicatos pactaron marcos específicos para impulsar la productividad.
Fuentes: Ámbito | El Cronista