26/02/2026 22:15 - Internacionales
Imágenes satelitales de la compañía china Mizarvision confirmaron la llegada de 11 aviones de combate F-22 Raptor a la Base Aérea de Ovda, ubicada en el sur de Israel. Esta operación representa un hito en la cooperación militar entre Washington y Jerusalén, ya que nunca antes Estados Unidos había estacionado cazas de quinta generación con capacidad ofensiva directa en territorio israelí.
El F-22 Raptor es considerado el caza de élite del mundo según la Fuerza Aérea estadounidense. Cada unidad tiene un costo aproximado de US$ 143 millones, lo que eleva el valor total de los activos desplegados a más de US$ 1.500 millones.
El despliegue se produce en medio de la tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Estados Unidos e Irán en Ginebra, con mediación de Omán. Las conversaciones están representadas por Steve Witkoff y Jared Kushner por el lado estadounidense, mientras que el canciller iraní Abbas Araqchi encabeza la delegación de Teherán.
Según información del conocimiento previo, el presidente Donald Trump impuso un ultimátum de 10 a 15 días para alcanzar un acuerdo, advirtiendo que tomará acción militar si las conversaciones fracasan.
| Estados Unidos exige | Irán propone |
|---|---|
| Desmantelar instalaciones nucleares (Fordow, Natanz, Isfahán) | Suspender enriquecimiento nuclear por 3-5 años |
| Acuerdo indefinido para detener el enriquecimiento | Unirse a consorcio regional para enriquecimiento de bajo nivel |
| Limitación de misiles balísticos | Levantamiento de sanciones a cambio |
| Fin del financiamiento a Hezbollah y hutíes | Enviar la mitad del uranio enriquecido al extranjero |
Elliot Abrams, ex funcionario en varias administraciones republicanas, explicó que el despliegue responde a dos factores: "la creciente cooperación entre Estados Unidos e Israel, y la negativa de tantos países a permitir que Estados Unidos utilice sus bases".
Funcionarios estadounidenses confirmaron que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos denegaron el uso de su espacio aéreo para operaciones directas, lo que obliga a Washington a utilizar infraestructura israelí para distribuir sus fuerzas.
Dennis Ross, ex alto funcionario de Washington y negociador en Oriente Medio, comentó: "Operar aeronaves desde bases israelíes es una novedad", señalando que esto modifica décadas de política estadounidense orientadas a evitar la integración militar visible con Israel.
La decisión del presidente Trump de transferir la responsabilidad sobre Israel al Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), tras los Acuerdos de Abraham, reforzó esta tendencia a la integración. Hasta 2021, la relación era gestionada por el Comando Europeo del Pentágono, lo que permitía evitar conflictos con aliados árabes.
Douglas Birkey, director ejecutivo del Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales, analizó: "Si tuviera que invertir un activo de muy alto valor en algún lugar, definitivamente optaría por un país que tenga una defensa aérea y de misiles bastante sólida".
Las bases israelíes cuentan con complejos sistemas de defensa integrados que las convierten en una plataforma segura para operaciones de aviación de combate estadounidense, añadiendo un factor disuasivo frente a posibles represalias iraníes.
Según el conocimiento previo, Estados Unidos ha desplegado dos portaaviones (USS Abraham Lincoln y USS Gerald R. Ford) y aproximadamente 40.000 soldados en Medio Oriente. Irán, por su parte, cuenta con misiles con alcance de hasta 1.900 kilómetros y ha amenazado con atacar bases estadounidenses e Israel si se produce un ataque.
En el pasado, los F-22 estadounidenses ya escoltaron a bombarderos B-2 durante ataques a instalaciones nucleares de Irán, demostrando su importancia en ofensivas de alta precisión.
Charles Corcoran, general de división retirado de la Fuerza Aérea, afirmó: "El F-22 es el caza de élite del mundo. Puede utilizarse para realizar ataques, escoltar bombarderos y en una función defensiva contra misiles de crucero y drones de ataque unidireccionales".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones