26/02/2026 22:26 - Tecnologia
El Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Cerro Pachón, Región de Coquimbo, Chile, inició oficialmente su misión científica marcando un hito histórico para la exploración espacial. Este telescopio revolucionario, equipado con la cámara óptica más grande jamás construida, comenzará a desentrañar los misterios más profundos del cosmos.
La instalación científica, que procesará más de 10 terabytes de datos cada noche durante diez años, superará el volumen de información generado por todos los observatorios ópticos previos combinados. Se estima que producirá más información en un solo año que la totalidad de observatorios ópticos anteriores en conjunto.
La cámara de 3.200 megapíxeles representa un salto tecnológico sin precedentes. Cada toma cubre el área equivalente a cuarenta lunas llenas con una precisión tal que permite identificar desde 24 kilómetros de distancia una pequeña fruta.
El proyecto denominado Estudio Legado del Espacio y el Tiempo fotografiará la misma porción del cielo hasta 100 veces al año, creando una especie de película del cielo austral con una imagen tomada cada 40 segundos.
El catálogo resultante será monumental:
En solo 10 horas de observación, el telescopio identificó más de 2.000 asteroides nuevos, un logro que normalmente tomaría a otros observatorios un año completo.
Chile se integró al flujo de datos del observatorio a través de ALeRCE (Automatic Learning for the Rapid Classification of Events), la única plataforma de los siete brokers científicos internacionales seleccionados que fue desarrollada completamente en el país.
Este proyecto colaborativo es impulsado por el Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), el Centro de Modelamiento Matemático (CMM), el Data Observatory y la Universidad de Concepción, integrando conocimientos en astronomía, ingeniería, ciencia de datos y desarrollo tecnológico.
Dato clave: ALeRCE utiliza inteligencia artificial de última generación para clasificar, priorizar y visualizar alertas astronómicas en tiempo casi real, procesando entre miles y millones de eventos celestes en intervalos de apenas minutos.
Uno de los objetivos fundamentales es dilucidar la naturaleza de la energía oscura, que representa aproximadamente el 70% del contenido cósmico. Los investigadores esperan comprender la expansión acelerada del universo, un fenómeno que según observaciones recientes podría estar variando en el tiempo.
El estudio también buscará rastros del elusivo "Planeta Nueve", un hipotético cuerpo celeste que podría estar acechando en el borde de nuestro sistema solar.
El proyecto incorpora una dimensión de ciencia ciudadana sin precedentes. Cualquier persona puede participar activamente en el análisis de imágenes y destellos cósmicos desde su hogar a través de herramientas especializadas:
Este hito consolida a ALeRCE como una plataforma científica de alcance mundial desarrollada desde Chile, posicionando al país no solo como la capital mundial en observación astronómica sino también como un actor relevante en el desarrollo de herramientas de análisis de datos.
Como señaló el profesor Guillermo Cabrera Vives, director de ALeRCE: "El inicio del flujo de datos del Rubin Observatory marca un cambio de paradigma en la astronomía. ALeRCE permite que estos datos masivos se transformen en información científica utilizable".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones