27/02/2026 04:04 - Entretenimiento
Las últimas semanas han marcado un antes y un después para la Familia Real británica. La detención del príncipe Andrés por la Policía del Támesis ha desencadenado una crisis institucional que obligó al Rey Carlos III a tomar decisiones drásticas para salvaguardar el prestigio de la Corona.
El escándalo, vinculado a antiguos nexos con el financista Jeffrey Epstein -ya investigado por delitos de abuso y tráfico- ha puesto en jaque al hijo predilecto de la reina Isabel II y ha forzado una reestructuración sin precedentes dentro de la Casa de Windsor.
En octubre de 2025, el Monarca adoptó una determinación sin precedentes al despojar a su hermano de todos los títulos y honores que aún conservaba. El comunicado oficial del Palacio de Buckingham fue lapidario:
"Su Majestad ha iniciado hoy el proceso formal para retirar el tratamiento, los títulos y los honores del príncipe Andrés. El príncipe Andrés pasará a llamarse Andrés Mountbatten-Windsor".
Esta decisión no fue meramente simbólica: implicó también la obligación de abandonar Royal Lodge, la residencia donde había vivido durante más de dos décadas. El contrato de arrendamiento le había proporcionado hasta ahora protección legal para continuar residiendo allí, pero esa etapa ha llegado a su fin.
Una vez apartado de la Familia Real, el excuñado del Rey debe reubicarse. Su traslado a Marsh Farm está previsto para los próximos meses, aunque actualmente reside temporalmente en Wood Farm mientras la primera propiedad se somete a reformas.
Nuevas fotografías tomadas el 25 de febrero de 2026 muestran la instalación de una valla adicional de casi dos metros detrás de la cerca de madera ya existente, así como nuevas puertas en el acceso principal para garantizar que la propiedad quede completamente oculta desde la carretera.
?? Aviso oficial: "Esta es una propiedad privada y no se harán comentarios a los periodistas. Los fotógrafos tampoco pueden acceder a estos terrenos privados de la finca Sandringham. Por favor, respeten esta decisión. El incumplimiento se informará a IPSO".
Lejos de permanecer ocultos, la Corona ha desplegado una sofisticada estrategia pública para recomponerse ante uno de los hechos más incómodos de su historia reciente:
Carlos III apareció visiblemente interesado por las creaciones textiles, compartiendo risas y confidencias con la diseñadora Stella McCartney, hija del legendario Paul McCartney.
En una visita al Regimiento Real de Artillería, el Rey sorprendió al mostrar interés por el armamento, examinando un sistema Starstreak de misiles antiaéreos portátiles.
Los Príncipes de Gales lucieron looks coordinados en tonos burdeos, una señal visual de alineación como pareja e institución. Incluso han ampliado su equipo de comunicación con la experta en gestión de crisis Liza Ravenscroft.
Recibió a Anna Wintour (directora de Vogue) y a Gisèle Pelicot, enviando mensajes claros en momentos delicados. Incluso protagonizó imágenes con el Oso Paddington, recordando a Isabel II.
Documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos han revelado detalles de la visita de Andrés a Nueva York en diciembre de 2010, cuando aún era enviado comercial del Reino Unido:
| Fecha | Actividad |
|---|---|
| 2 de diciembre | Cena con Woody Allen, Soon-Yi, Katie Couric, Charlie Ross y Chelsea Handler |
| 3 de diciembre | Planeada cena con Naomi Campbell y Vladislav Noronin en Lavo |
| Durante la semana | Estadía en mansión de Epstein, masajes exclusivos, estrenos cinematográficos |
| 7 de diciembre | Regreso a Londres |
Epstein no escatimó en gastos: alojó al príncipe en la cuarta planta de su mansión del Upper East Side, le reservó un spa de lujo y organizó reuniones con empresarios influyentes.
En medio de esta crisis, han comenzado a circular versiones sobre un escenario extremo: la posibilidad de una abdicación de Carlos III. Si bien no hay confirmaciones oficiales, el tema ha ganado fuerza en medios y entre analistas políticos.
Su perfil más moderno y cercano a las nuevas generaciones lo posiciona como una posible renovación dentro de la corona. La figura del heredero genera mayor aceptación pública en un momento donde la monarquía atraviesa una transformación que exige mayores niveles de transparencia.
Por ahora, el Rey Carlos III mantiene su rol sin cambios, intentando sostener la estabilidad institucional. Sin embargo, el desarrollo del caso Andrés podría marcar un punto de inflexión en su reinado.
Fuentes: Hola.com, El Mundo, Caras.perfil.com
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones