28/02/2026 13:18 - Internacionales
El Papa León XIV concluyó este viernes 27 de febrero de 2026 los ejercicios espirituales cuaresmales de la Curia Romana con un llamado contundente a vivir "de un modo digno del Evangelio de Cristo". Las meditaciones, predicadas desde el domingo 22 de febrero por el obispo trapense Erik Varden, de Trondheim (Noruega), se desarrollaron bajo el título "Iluminados por una gloria escondida".
El obispo Erik Varden, de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (trapenses), condujo once meditaciones a lo largo de la semana, con predicaciones matutinas y vespertinas ante cardenales presentes en Roma y jefes de los dicasterios vaticanos.
Las reflexiones tomaron como hilo conductor la visión de San Bernardo de Claraval (1090-1153), el gran místico y doctor de la Iglesia, centrándose especialmente en dos facetas del monje: el "idealista" y el "realista".
"San Bernardo es un excelente compañero para cualquiera que emprenda un éxodo cuaresmal del egocentrismo y el orgullo con el deseo de perseguir la verdad de sí mismo, manteniendo los ojos fijos en el amor de Dios que todo lo ilumina".
Una de las reflexiones más impactantes del obispo Varden abordó sin eufemismos los problemas de la Iglesia:
"Nada ha causado a la Iglesia un daño más trágico, ni ha comprometido más nuestro testimonio, que la corrupción surgida dentro de nuestra propia casa. La peor crisis de la Iglesia no ha sido provocada por la oposición secular, sino por la corrupción eclesiástica. Las heridas infligidas necesitarán tiempo para sanar. Claman por justicia y por lágrimas".
Esta reflexión, titulada "Caerán mil", forma parte de las meditaciones del 25 de febrero y representa una de las condenas más directas a los escándalos internos de la institución eclesiástica.
El obispo Varden distinguió claramente entre esperanza y optimismo:
"Tener esperanza cristiana no significa necesariamente ser optimista: un cristiano renuncia a los deseos ilusorios, eligiendo con determinación la realidad".
Destacó además que "la Cruz nos permite abrazar la realidad afirmando al mismo tiempo el carácter no definitivo de las heridas", recordando que las heridas de Cristo resucitado "no fueron eliminadas, sino glorificadas".
En la meditación del 26 de febrero, Varden reflexionó sobre la misión angélica:
"Las intervenciones angélicas no siempre son tranquilizadoras. Los ángeles no están para complacernos en nuestros caprichos... El ángel es guardián de la santidad".
Añadió que Dios "se complace en permitir que sus criaturas sean canales de gracia unas para otras".
Al término de los ejercicios, el Papa León XIV agradeció especialmente al obispo Varden y destacó cómo se sintió "particularmente invitado a reflexionar" durante la semana.
El Santo Padre mencionó especialmente una reflexión de la mañana del viernes, cuando Varden habló sobre la elección del Papa Eugenio III y las palabras de San Bernardo: "¿Qué han hecho? Que Dios tenga piedad de ustedes".
"Para mí, de hecho, el vivir es Cristo y el morir una ganancia"
- Carta de San Pablo a los Filipenses
"El sueño de Geroncio" de San John Henry Newman
Sobre el miedo a la muerte y la indignidad ante Dios
Según San Bernardo, un prelado debe estar dotado de principios, ser santo y austero, pero también "amigo del Esposo" que se alegre de compartir esa amistad con los demás.
Varden fue contundente: "La ambición brota de una 'alienación de la mente'. Es una locura que surge cuando se olvida la verdad", añadiendo que el clérigo ambicioso es un "tropo cómico, pero poco gracioso".
Recordando las palabras de San Pablo en Filipenses 1,27, el Papa León XIV concluyó con una exhortación que resume el espíritu de toda la semana:
"Compórtense entonces de un modo digno del Evangelio de Cristo"
El Pontífice agradeció también a la Oficina de Celebraciones Litúrgicas y al coro, destacando que "la música nos ayuda de una manera que las palabras no pueden, elevando nuestro espíritu hacia el Señor".
Fuentes: Vatican News | ACI Prensa | Religión en Libertad
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones