01/03/2026 00:08 - Economia
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado 28 de febrero de 2026 abrió un nuevo capítulo de tensión en Medio Oriente y volvió a activar un reflejo clásico en los mercados financieros: suba del petróleo, caída en acciones y búsqueda de activos refugio. La operación, bautizada por el Pentágono como "Furia Épica", tuvo como objetivo a altos funcionarios iraníes según fuentes de Reuters.
Un repaso por los grandes conflictos bélicos del último siglo muestra un comportamiento recurrente en Wall Street: la bolsa suele retroceder antes o en el momento del estallido formal del conflicto, pero tiende a estabilizarse cuando la guerra deja de ser incertidumbre y pasa a ser un escenario definido.
Tras el ataque del 7 de diciembre de 1941, el mercado estadounidense sufrió una caída inicial. Sin embargo, el piso se alcanzó relativamente cerca del ingreso formal de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. La enseñanza fue clara: una vez que el peor escenario deja de ser una hipótesis y se convierte en un hecho, la prima de incertidumbre empieza a reducirse.
En la previa a la ofensiva contra Irak, el S&P 500 cayó con fuerza por el temor al suministro de petróleo tras la invasión de Kuwait. Pero cuando comenzó formalmente la operación el 16 de enero de 1991, el mercado ya había descontado buena parte del riesgo. El índice encontró piso cerca del inicio del conflicto y luego recuperó posiciones. Los mercados castigan la incertidumbre previa, no necesariamente el evento en sí.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 provocaron una caída abrupta cuando reabrieron los mercados. Sin embargo, el inicio de la guerra en Afganistán no generó un nuevo derrumbe sostenido. El shock estuvo concentrado en el evento inicial.
En marzo de 2003, cuando comenzó la invasión a Irak, el S&P 500 venía debilitado tras meses de tensión geopolítica. El inicio formal del conflicto coincidió prácticamente con el piso de ese ciclo bajista y dio paso a un rally que se extendió durante el resto del año.
Lo que distingue el escenario actual con Irán es su rol estratégico en el mercado energético global. Irán es el tercer productor de la OPEP con aproximadamente 3,3 millones de barriles diarios, y cualquier amenaza sobre el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20-25% del crudo mundial— puede alterar significativamente los precios.
| Conflicto | Impacto en petróleo |
|---|---|
| Guerra del Golfo 1990 | El petróleo llegó a duplicarse |
| Revolución iraní 1979 | Generó shock inflacionario global |
| Ataque a Irán 2026 | Brent trepó a USD 72,48 con riesgo de superar USD 100 |
El Brent cerró a USD 72,48 con riesgo de escalar a USD 100 según analistas. El West Texas Intermediate (WTI) subió 2,5% hasta USD 66,81 por barril, su nivel más alto desde agosto. El mercado ahora monitorea si la escalada afecta infraestructura energética o rutas de exportación. Si no hay interrupción física del suministro, el impacto podría ser transitorio. Si la hay, el escenario cambia radicalmente.
Según datos de Bloomberg Línea, Wall Street cerró con pérdidas en una sesión marcada por la aversión al riesgo:
El oro superó los USD 5.200 la onza, encaminándose a su séptimo mes consecutivo de ganancias y acumulando un alza superior al 20% en lo que va del año. El flujo hacia activos defensivos reflejó que las tensiones geopolíticas y las dudas sobre la estabilidad global están primando en la asignación de portafolios.
Impacto financiero acotado y recuperación relativamente rápida tras la reacción inicial.
Mayor presión inflacionaria global, más tensión en mercados emergentes y corrección más profunda en bolsas.
El escenario más severo: crudo en tres dígitos, inflación global renovada, presión sobre bancos centrales y deterioro del crecimiento.
La alianza petrolera OPEP+ analiza una expansión significativa de la oferta en una reunión de emergencia para evitar una reacción descontrolada en los mercados internacionales. Esta medida busca contrarrestar cualquier interrupción en el suministro provocada por el conflicto.
Argentina produce un récord de 882.200 barriles diarios según datos de enero 2026, con Vaca Muerta creciendo 35,5% interanual. El impacto del conflicto es dual: beneficio para exportadores petroleros por posibles subas de precio, pero riesgo inflacionario por aumento de combustibles. El petróleo representa aproximadamente 40% del precio final del combustible en el país.
Los grandes conflictos bélicos del último siglo muestran un patrón consistente: los mercados reaccionan con fuerza ante el shock inicial, pero tienden a adaptarse cuando el escenario se clarifica. El riesgo central no es únicamente el inicio de la guerra, sino su imprevisibilidad y su impacto sobre energía, inflación y política monetaria.
Fuentes: Ámbito Financieros, Bloomberg Línea, Reuters, TradingView
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones