02/03/2026 12:22 - Economia
El mercado financiero está en alerta. Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, encendió las alarmas este lunes al comparar la situación actual con la antesala de la Gran Crisis Financiera de 2008. "Veo a un par de personas haciendo tonterías para generar ingresos netos por intereses", dijo Dimon, recordando los excesos que precedieron al colapso de 2008.
El lunes, Wall Street se hundió tras la publicación de un documento de Citrini Research titulado "La Gran Crisis Global de la Inteligencia de 2028". El informe plantea un escenario hipotético donde la adopción generalizada de la inteligencia artificial provocaría:
| Indicador | Situación actual | Escenario 2028 |
|---|---|---|
| S&P 500 | Ronda 7.000 puntos | Caída del 38% (3.500 puntos) |
| Tasa de desempleo | 4,3% | 10% (más del doble) |
Los bonos del Tesoro a 10 años cayeron por debajo del 4%, un nivel que no se veía desde octubre, lo que refleja una abrupta vuelta al modo "risk-off" (libre de riesgo) por parte de los inversores.
El documento plantea un "bucle perverso": las capacidades de la IA mejoran, las empresas necesitan menos trabajadores, aumentan los despidos de trabajadores de cuello blanco, los desplazados gastan menos, la presión sobre los márgenes empuja a las empresas a invertir más en IA, y el ciclo se realimenta sin freno natural.
Son aquellos empleados que realizan tareas profesionales, administrativas o de oficina. Representan aproximadamente el 50% del empleo en Estados Unidos y generan cerca del 75% del gasto en consumo no esencial, según el informe.
Frank Flight, economista de Citadel Securities, publicó una refutación argumentando que "para que la IA produzca un shock de demanda negativo sostenido, la economía debe experimentar una aceleración material en su adopción, una sustitución laboral casi total, ninguna respuesta presupuestaria, una absorción insignificante de las inversiones y una expansión ilimitada de la potencia de cálculo".
Dimon también alertó sobre los peligros que se incuban en la trastienda de los mercados financieros. En octubre pasado, tras las caídas de Tricolor Holdings y First Brands, señaló: "Cuando uno ve una cucaracha, se debe pensar que hay muchas más".
El foco está en el private equity (capital privado), donde empresas como Blue Owl Capital ya comenzaron a restringir los retiros de liquidez de sus fondos. El índice KBW de bancos cayó un 5,9% durante la semana.
El viernes se anunció que Block (compañía de Jack Dorsey, cofundador de Twitter) despedirá al 40% de su personal y lo reemplazará por IA. La acción trepó un 20% con la noticia, ilustrando el argumento del informe de Citrini: las empresas que más invierten en IA son las más amenazadas, y su respuesta racional (despedir personal para reducir costos) tiene un resultado colectivo catastrófico.
La agencia de calificación de riesgos realizó un análisis sobre las consecuencias macroeconómicas de la IA, identificando una división entre tecnólogos (que creen que la IA disparará la productividad provocando desempleo) y economistas (que esperan una expansión lo suficientemente lenta para que el mercado laboral se ajuste gradualmente).
Son fondos de inversión que adquieren empresas privadas (no cotizadas en bolsa) con el objetivo de mejorarlas y venderlas posteriormente con ganancia. Su opacidad hace difícil evaluar los riesgos reales.
El S&P 500 cerró la semana apenas un 1,4% por debajo de sus récords, pero registró un notable aumento del sentimiento bearish (bajista) al 39,8% versus un optimismo del 33,2%, según NAAIM.
UBS estima un escenario "pesimista" donde las tasas de incumplimiento se dispararían al 15% de los créditos por culpa de la disrupción de la IA.
Los inversores ya no se desesperan por conocer a los ganadores, sino a quiénes van a perder la carrera. Los progresos de la IA dejaron de considerarse una panacea y resuenan como amenazas formidables.
Fuentes: Ámbito, Le Grand Continent, Cinco Días, CriptoTendencia
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones