02/03/2026 23:12 - Actualidad
Con lágrimas en los ojos, Francisco Ontiveros intentó justificar ante el juez Federico Rodríguez que su intención nunca fue estafar, sino "ayudar a las personas". Sin embargo, su declaración no fue suficiente para evitar la prisión preventiva de 45 días dictada por el magistrado.
Ontiveros, de 25 años, junto a su esposa Brisa Ocampo, fueron formalizados este lunes 2 de marzo de 2026 en Tribunales de San Juan por 31 hechos de estafas continuadas en el marco del conocido "Caso Green House".
Se trata de un presunto esquema piramidal (o esquema Ponzi) que operaba bajo la razón social Green House y Green House Fintech. La pareja prometía a los inversores ganancias extraordinarias: entre 4% y 6% semanal, llegando incluso a ofrecer hasta un 20% mensual.
Según la investigación de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, el matrimonio atraía capitales prometiendo retornos irreales, pero el dinero de los nuevos inversores se usaba para pagar a los anteriores, hasta que el sistema colapsó.
Mientras Ocampo optó por ejercer su derecho constitucional de guardar silencio, Ontiveros decidió declarar. Entre sollozos, relató que la idea surgió en octubre de 2023 después de que una librería que abrieron en calle Pueyrredón "les fue muy bien".
"Muchas personas, por tres años, se beneficiaron", sostuvo el joven, e incluso mencionó que un denunciante habría recibido 8 millones de pesos mensuales durante dos años. Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con el elevado número de víctimas que denunciaron no haber recuperado su dinero.
Un esquema Ponzi es un fraude de inversión que promete altos rendimientos con poco o ningún riesgo. El nombre proviene de Charles Ponzi, quien en la década de 1920 estafó a miles de personas en Estados Unidos. En este tipo de estafas:
En el caso de Green House, el fiscal Eduardo Gallastegui presentó como evidencia 23 cheques rechazados por falta de fondos a nombre de Ontiveros que presentaron los damnificados para cobrar.
El matrimonio fue detenido el viernes 28 de febrero tras cinco intentos frustrados de dar con ellos. Pesaba sobre ellos un pedido de captura desde el 7 de febrero de 2026. Según la Fiscalía, la pareja intentó "apagar" las denuncias con promesas vacías de devolución del dinero.
Green House operaba con dos locales físicos: uno en Santa Lucía y otro en Capital, además de su presencia digital como "fintech".
Fuentes: Fiscalía de Delitos Informáticos y Estafas, Juzgado de Garantías de San Juan, Diario de Cuyo, Canal 13 San Juan, Tiempo de San Juan.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones