03/03/2026 14:27 - Internacionales
En medio del tenso escenario bélico que vive Medio Oriente tras la Operación Furia Épica, una buena noticia llegó desde Viena. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que, si bien la instalación nuclear de Natanz sufrió daños físicos por los ataques recientes, no existen indicios de peligro radiológico para la población ni el medio ambiente hasta el momento.
Rafael Grossi, director general del organismo, encabezó una reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores este lunes 3 de marzo, donde detalló que, a pesar de los impactos en la infraestructura, los monitoreos no han detectado un aumento de los niveles de radiación por encima de los valores normales.
Grossi especificó que el OIEA está intentando restablecer la comunicación con las autoridades reguladoras nucleares de Irán, interrumpida por el conflicto. Aunque se registraron daños estructurales en Natanz, otras instalaciones críticas, como la central de Bushehr y el reactor de investigación de Teherán, permanecen aparentemente intactas.
Fuente: Infobae / OIEA
Es la principal instalación de enriquecimiento de uranio de Irán. Ubicada en el centro del país, ha sido blanco de ciberataques y sabotajes en el pasado. Su seguridad es una preocupación central para la comunidad internacional dado su papel en el programa nuclear iraní.
A pesar de la buena nueva inmediata, Grossi lanzó una advertencia seria: "No podemos descartar una posible liberación radiológica con consecuencias graves, incluida la necesidad de evacuar zonas tan grandes o mayores que las de grandes ciudades".
El director instó a todas las partes a ejercer la "máxima moderación" y destacó que la diplomacia es la única vía para garantizar que Irán no adquiera armas nucleares y mantener la estabilidad mundial.
La preocupación del OIEA no se limita a Irán. Grossi recordó que países vecinos con importantes programas nucleares, como los Emiratos Árabes Unidos, también han sido afectados por los ataques iraníes en represalia. Baréin, Irak, Kuwait, Omán, Catar y Arabia Saudita sufrieron agresiones, lo que amplifica el riesgo de una catástrofe nuclear regional.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones